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domingo, agosto 30, 2009

Giorgio Moroder&Philip Oakey – “Together In Electric Dreams” (B.S.O. Sueños Eléctricos)


De verano en verano, y tiro porque me toca…
El último post que hice sobre “Canciones de cine” estuvo dedicado a “Calles de Fuego” y fue allá por Julio del año pasado. Por tanto, creo que ya tocaba sacarle el polvo a la sección y ofrecer a los lectores del blog (aprovechando el tercer aniversario del mismo), una nueva ración de música de cine. Y como no podía ser de otra manera, vuelvo al pasado y pongo la mira en la gloriosa década de los ochenta para traeros un temazo titulado “Together In Electric Dreams”, canción que formaba parte de la banda sonora de “Sueños Eléctricos” (Electric Dreams), una película no muy conocida para el público mayoritario y que jamás llegó a alcanzar el estatus de “clásico ochentero”, pero que de seguro ya es de culto para algunos informáticos que estén o pasen la treintena de edad (más o menos)



La Película

Nos situamos en las ochenta, concretamente en el 84. La tecnología, y por ende, lo ordenadores, no están tan asentados en nuestra vida diaria como lo están hoy día. Las computadoras y artilugios eléctricos empiezan a cobrar cierta fuerza y popularidad entre la sociedad, y el cine pretende ser un reflejo de ello. Así es como empiezan a aparecer películas como Tron (1982) o Juegos de Guerra (1983), que nos muestran el poder (en cierto modo, fantasioso) que pueden llegar a tener estos avanzados aparatos, maravillando así a un impresionable público poco conocedor de dicha materia.

Steve Barron, hasta entonces un ingenioso y prestigioso director de videoclips (suyos son, por ejemplo, el “Billie Jean” de Michael Jackson o el “Take On Me” de A-Ha, uno de los mejores videoclips de la historia, para el que esto escribe), quiso debutar en el mundillo del cine apuntándose a ésta moda tecnológica. Y así es como nació Electric Dreams, una película cuyo protagonista, el arquitecto Miles, adquiere un avanzado ordenador que tras un desafortunado incidente empezará a tomar conciencia de sí mismo, y lo que es peor, a enamorarse de la nueva vecina de éste, por la que el joven también está prendado.

El accidentado proceso por el cual el ordenador de Miles toma conciencia es un poco chorra, y la historia de amor entre el protagonista y su bella vecina, una jovencísima Virginia Madsen en su primer papel protagonista, pues es tanto pueril y quizás precipitada. De ahí que a falta de un mayor calado emocional (y quién sabe si por otros motivos), la película no tuviera demasiado éxito, además de que la mayor parte del metraje parecen clips musicales, tendencia de la que Barron no pudo o no quiso desquitarse hasta que llegó su segunda largometraje, Las tortugas ninja (1990) (a la que seguirían luego fallidas producciones como “Los Caraconos” o “Pinocho, la leyenda”, además de algunos telefilmes de carácter fantástico)

Pese a la ingenuidad de la historia y las tontorronas discusiones entre Miles y el ordenador, la película guarda momentos impagables, como la secuencia en que Madeleine (Madsen) toca una pieza musical con su violoncelo, y el ordenador -que se llama Edgar-, la acompaña imitando el sonido con dispositivos MIDI. Precisamente, es a partir de esta escena cuando Edgar empieza a “sentir” algo por la protagonista, decidiendo componer música para ella con sus sintetizadores. De esas composiciones surgen otras secuencias de la película acompañadas de buena música.

Así pues, no es que estemos ante un gran título de los ochenta ni mucho menos, pero tiene algo que la hace especial y simpática. Y probablemente eso sea, a parte de la dulce Madsen (que como el buen vino, mejora con los años), la música que acompaña sus imágenes y la mala leche que a veces se gasta Edgar (como un HAL 9000, pero menos cabrito)


La Música

La banda sonora de la película corrió en gran parte a cargo de Giorgio Moroder, quién durante ésta década aportó al cine la música (y singles de éxito en concreto) de películas como La Historia Interminable, Flashdance, Top Gun (fue la mitad responsable del "Take My Breath Away" de Berlín) o El Precio del Poder (Scarface). Su demostrada creatividad quedó una vez más plasmada en esta película, cuyo tema principal, el Together In Electric Dreams que nos ocupa, fue compuesto junto a Philip Oakey, líder y co-fundador del grupo synthpop The Human League (los del Don't You Want Me, cuyo videoclip dirigió precisamente Barron)

La canción tuvo un éxito tremendo, especialmente en el Reino Unido, y fue el único hit que alcanzaron juntos Oakey y Giorgio Moroder, que un año más tarde editaron un álbum conjunto. Incluso Oeakey, ya con su banda, los Human League, no llegó nunca a conseguir un éxito tan rotundo como éste. Si bien el tema en cuestión no fue editado en EE.UU. en formato single hasta 1988.

Su aparición en la película tiene lugar justo al final, ya que se supone que Edgar (recordemos, el ordenador) la compone especialmente para Madeleine y Miles.

Otras bandas y artistas que formaban parte de la B.S.O. fueron Jeff Lynne, con canciones como "Let It Run" o "Video! “, esta última editada para dar publicidad a la película, aunque no llegó a tener demasiada repercusión (o no tanta como el Electric Dreams); Helen Terry con su "Now You're Mine"; Heaven 17 y su no muy popular "Chase Runner"; o los Culture Club, estos ya más conocidos y que aportaron dos temas, “The Dream" y "Love Is Love”.


“Together In Electric Dreams” es un excelente tema pop de los ochenta que incluso llegó a eclipsar por completo a la propia película, que fue todo un fracaso. Precisamente, ese prolongado aspecto a videoclip que he comentado al principio, fue uno de los principales motivos de discrepancia entre los críticos; lo que para unos pocos era una virtud, para otros muchos suponía un gran lastre. Sea como fuere, la canción aún se sigue recordándose independientemente del film, el cual ha quedado relegado al olvido colectivo.

Por último, comentar que para el álbum homenaje a Human League, Reproductions: Songs of The Human League, varios artistas versionaron sus canciones, y este Together In Electric Dreams corrió a cargo de Lali Puna, que en mi opinión destroza el tema original de Oakey (aunque tampoco se parecen mucho, por lo que sería más lícito decir que directamente se lo inventa)


Os dejo con el videoclip de la canción, y de regalo, la secuencia en la que Edgar y Madeleine se comunican musicalmente (lo que suena, es de Moroder).





sábado, julio 19, 2008

Fire Inc. - "Nowhere Fast" (B.S.O. Calles de Fuego)

Hacía ya un tiempecito que un servidor no le dedicaba unas horitas a esta nostálgica sección. Así que qué mejor manera de volver a ella que trayendo uno de esos clásicos ochenteros que tanto me/nos gusta rememorar.
La elegida para la ocasión es “Nowhere Fast” de Fire Inc., un pegadizo tema de la estupenda banda sonora de aquella pequeña joyita que nos regaló, en 1984, el olvidado -y siempre revindicable- Walter Hill, titulada Street Of Fire (aka Calles de fuego, ¡perfectamente traducida!) y protagonizada por un supuesto actor prometedor, Michael Paré, y por una jovencísima y bellísima -como siempre- Diane Lane.


La canción


Fire Inc. fue una formación musical creada exclusivamente para la película de Hill, bajo la batuta del prolífico productor y compositor Jim Steinman. Él mismo escribió y produjo los dos temas que Fire Inc. interpreta: “Nowhere Fast”, el tema que nos ocupa, y “Tonight Is What It Means To Be Young”, la canción con la que concluye la película. En la misma, la actriz Diane Lane simula ser la cantante de estas canciones, pero realmente las portentosas voces que escuchamos pertenecen a Rory Dodd, Holly Sherwood y Laurie Sargent, habituales colaboradoras de Steinman.

El grupo jamás tuvo éxito más allá de estos dos temas dado que se creó solamente para aquella ocasión. Fue algo así como un falso grupo para poder firmar los temas de la banda sonora. De todas formas, Steinman creó, cinco años más tarde, una formación llamada Pandora's Box, que incluía a ocho miembros de Fire Inc.

Seguro que a algunos, estas canciones os recuerdan al particular estilo de Bonnie Tyler, y no es para menos teniendo en cuenta que Steinman fue el productor de muchos de los discos de ésta. De hecho, ese mismo año (1984), escribió y produjo el "Holding Out For a Hero” que popularizó la voz rota de Tyler y que se incluyó en la banda sonora de la mítica “Footloose”.
Por extraño que parezca, este mismo tema se incluyó también en la B.S.O. de Streets Of Fire pero firmada por Fire Inc. (pese a que ni aparecía en la película). Es más, las propias Dood y Sherwood ya habían colaborado en los coros de otros temas de Bonnie Tyler, como por ejemplo el “Turn Around”.
Por separado, Rory Dodd realizó la voz de fondo de varias canciones de Meat Loaf mientras que Holly Sherwood grabó coros para otros conocidos artistas como Billy Joel, Barbara Streisand o Kenny Loggins (sí!, el del Footloose)

El resto del álbum estaba compuesto por canciones tan ochenteras como el “I Can Dream About You” de Dan Hartman o la menos conocida “Sorcerer” de Marilyn Martin. Junto a estos, otros temas con un aire más cercano al rock'n roll de los 50-60, como son los dos temas de The Blasters, el “Blue Shadows” y el “One Bad Stud”.
La curiosa mezcla de estilos responde al estilo retrofuturista que se palpa en la película. Eso es, estética de los años cincuenta -con sus típicos Diners y su banda de moteros- fusionada con elementos más modernos.


La película

“Calles de fuego” fue el sexto largometraje de Walter Hill después de ganarse el favor de la crítica con magníficos títulos como “The Warriors” (genial homenaje a las tribus urbanas), “Forajidos de leyenda” (emulando al mejor Peckinpah) o “La presa” (la “Deliverance” de los ochenta).

Con un guión escrito conjuntamente por Larry Gross y el propio Hill, el director llevó a cabo esta, en su momento, vanguardista producción, mezclando distintos géneros (acción, western, musical) con absoluta destreza. Ese toque retrofuturista evocando a los mejores años 50, fusionado con el musical videoclipero tan característico de los 80 (recordemos, fueron los comienzos de la MTV), le daba un aspecto único al film. Incluso se podría decir que su ambientación desprendía un cierto aire a cómic (póster incluido)

Calles de Fuego es una fábula del rock'n roll, un film de héroes y villanos, de damiselas en apuros y de amores perdidos. Retrata a unos personajes tan estereotipados como cautivadores.
Es un film de acción con entidad propia que, aunque peque de tener una historia muy simplona, llega al espectador gracias al encanto de sus personajes y a sus fabulosos números musicales, algo inaudito en un film de acción. Una acción, eso sí, muy comedida (nada que ver con sus anteriores trabajos)

Si acaso, su gran fallo fue tener al soseras de Michael Paré como protagonista, ya que dicho actor carecía del carisma que el personaje de Tom Cody necesitaba (qué bien hubiera quedado ahí Kurt Russell!). Pero éste estaba tan bien dibujado que ni la insípida actuación de Paré podía echarlo por tierra.
Para el actor fue su oportunidad de saltar al estrellato cinematográfico después de participar en varias series de tv. Luego llegó “El Experimento Filadelfia” (otra buena película) y después de esta muchos papeles de secundario y muchos subproductos de acción. Y es que por mucho que se empeñasen, Paré era tan mediocre que ni con su agraciado físico pudieron convertirlo en el nuevo chico de moda de Hollywood. Otros ocuparon su lugar y él acabó desterrado a producciones de segunda y tercera división.

Otra joven promesa (y esta sí cumplió) era Diane Lane, actriz que debutó en Un pequeño romance junto a sir Laurence Olivier, quién dijo de ella que era la “nueva Grace Kelly”. Con semejante calificativo, estaba claro que Lane era un diamante en bruto aún por pulir.
Francis Ford Coppola
se fijó en ella y la contrató para tres de sus películas: “La Ley de la calle”, “Rebeldes” y “Cotton Club”. Con su experiencia en este último musical, Lane se anunciaba como la candidata ideal para interpretar a Ellen Aim en la nueva cinta de Walter Hill.

Y para el villano de la función nadie mejor que uno de los actores con más cara de malo que ha dado Hollywood: Willem Dafoe. El estadounidense volvió a subirse a una moto después de protagonizar “The Loveless”, film debut de la directora Kathryn Bigelow -aún no era esposa de James Cameron-, para dar vida a Raven Shaddock -hasta los nombres molaban-, la antítesis de nuestro héroe.

Y por allí también estaban el actor cómico Rick Moranis haciendo de pardillo tras su paso por “Cazafantasmas”, y la actriz Amy Madigan en plan marimacho antes de convertirse en la comprensiva esposa de Kevin Costner en la curiosa y ñoña “Campo de sueños”.

“Calles de fuego” se ha convertido por méritos propios en un film de culto -y de los buenos- gracias sobretodo a su banda sonora y la particular visión de su director. Vista hoy día sigue conservando el mismo encanto del primer día, aunque se nos antoje un film menor del director. Así que aquí os dejo el extracto de la película dónde aparece el “Nohwere Run” de Fire Inc., el tema que he rescatado para la sección “Canciones de cine”.

Disfrutádlo.

sábado, marzo 15, 2008

Gerard McMann - "Cry Little Sister" (B.S.O. Jóvenes Ocultos)

A raíz de la innecesaria -y a juzgar por el reciente trailer, indecorosa- secuela de aquella cinta del irregular Joel Schumacher titulada “The Lost Boys” (aka “Jóvenes Ocultos”), he decidido rescatar la estupenda canción que abría la película para esta sección remember que escribo para Tu Blog de Cine (en el que, como algunos ya sabreis, también publico mis críticas).
De esta manera, pretendo rendir un pequeño homenaje a una película que se ha convertido, para muchos, en un indiscutible clásico ochentero.


La música


El magnífico tema “Cry Little Sister” es parte de la banda sonora de mi vida y es básicamente el single referente de la ya de por sí recomendable B.S.O. de la cinta de Schumacher.
Fue compuesto originalmente por Gerard McMann, también conocido como “G Tom Mac”, aunque a menudo su autoría se adjudica erróneamente al grupo de rock góthico Sisters of Mercy, los cuales, al parecer, hicieron una versión de dicho tema.
Curiosamente, la versión de McCann utilizada para la película difiere un poco de la que posteriormente se editó en el álbum de la B.S.O., ya que al iniciarse la película, lo que se potencia son los enérgicos coros y la música de fondo pero sin incluir la voz masculina principal.
De todas formas, en una edición doble del disco, sí se encuentran ambas editadas junto con el resto de score ,que corrió a cargo del compositor Thomas Newman (American Beauty, Buscando a Nemo)

Pese al eficaz -aunque funcional- trabajo de Newman, la banda sonora destaca sobretodo por las comerciales canciones que en ella se incluían. A la citada “Cry Little Sister”, hay que añadirle el “Good Times” que hicieron los INXS junto al rockero Jimmy Barnes; la versión de Roger Daltrey del “Don't Let the Sun Go Down on Me” de Elton John; y mis preferidas: el “Lost In The Shadows” de Lou Gramm (vocalista de los Foreigner) y el honorable cover que hizo Echo and the Bunnymen del “People Are Strange” de The Doors (que grandes eran los Doors!).
Como curiosidad, decir que además aparece un póster de Jim Morrison (líder de los Doors, para el que no lo sepa) en la guarida de los vampiros liderados por Sutherland.


La película

Producida por Richard Donner -quien en un principio iba hacerse cargo de la dirección antes de decantarse por “Arma Letal”- y dirigida por un inspirado Joel Schumacher, “Jóvenes Ocultos” supuso el renacer del subgénero vampírico en el cine en una época en la que los chupasangres no gozaban de su mejor momento (salvo honorosas excepciones, claro). La película fue todo un éxito en EE.UU., aunque aquí en España no causó mucho revuelo hasta un tiempo después, cuando adquirió el calificativo de “película de culto”.

La cinta reinterpretava y modernizaba el mito del vampiro mediante unos jóvenes pandilleros juerguistas, ataviados con cazadoras de cuero y gafitas de sol, que asolaban la costa de Santa Carla con sus gamberradas y sus festines nocturnos. Entre ellos destacaba su líder David, encarnado por un jovencito y rubiales Kiefer Sutherland, que lucía además un mullet típico de los 80 (véase sino a los Spandau Ballet o al mismísimo MacGyver), unos afilados colmillos y una cara de psicópata que atemorizaba hasta al más chungo del barrio.


Sutherland hizo buenas migas con Schumacher, por lo que volvieron a colaborar juntos en “Línea mortal” y en las notables “Tiempo de matar” y “Última llamada” (aquí en un breve papel).
Su carrera siempre ha estado plagada de altibajos y nunca ha conseguido la fama que sí la ha otorgado la tv gracias a la serie “24” (aunque también formaba parte del reparto de la mítica Twin Peaks)

El bueno de la película era Jason Patric, amiguete también de Sutherland (antes de quitarle la novia...Julia Roberts) y que había debutado un año antes en el cine con “Guerreros del Sol”, película de ciencia-ficción en la que también coincidía con la chica de esta película, Jamie Gertz.
A Patric tampoco es que le fueran mejor las cosas en el cine, aunque yo particularmente destacaría las que creo, son sus dos mejores películas: “La bestia de la guerra” (recomendable y olvidado film bélico) y “Sleepers”.

Por su parte, la guapa Jamie Gertz, que parecía que se iba a comer el mundo, acabó relegada a papeles secundarios y baratos telefilms, siendo “Twister” su última y más destacada aparición en un proyecto importante de Hollywood. Como curiosidad, volvió a coincidir con Sutherland un par de años después (1989) en una película de acción -del montón- titulada “Dos renegados”.

Y no podemos dejar de hablar de los dos Coreys más famosos de aquella época. Dos jovenzuelos que pululaban por toda película juvenil que cayese en manos de sus representantes.

Uno era Corey Feldman, que con pocos años ya contaba con dos éxitos en su filmografía: “Los Goonies”, genial cinta de aventuras y todo un clásico de la época, y “Cuenta conmigo”, un conmovedor drama juvenil que adaptaba una obra de Stephen King y en la que Feldman coincidía también con Kiefer Sutherland (que pequeño es el mundo!)

Y el otro era Corey Haim, ídolo de las adolescentes de los ochenta y que antes de “Lost Boys” llevaba ya a sus espaldas varios papeles de secundario y algún que otro de protagonista.
Con Feldman coincidió un año más tarde en la comedia “Papá Cadillac”, vehículo para el lucimiento de Haim, más que de ambos. Pese a otros encuentros posteriores (show televisivo incluído), se puede decir que la mejor película que los unió en pantalla fue la vampírica cinta de Schumacher.

Ya sabemos todos como acabaron los Coreys tras ser seducidos por las drogas y el alcohol (si es que en Hollywood no se puede ser un niño prodigio...)

Con sus modestas pretensiones y gracias a una hábil y simpática mezcla de terror y comedia, “Jóvenes ocultos” se ha convertido por méritos propios en una de las más recordadas películas de vampiros de los ya lejanos ochenta, junto a “Noche de miedo” (estrenada en el 85) y “Los viajeros de la noche”.
Su estética ochentera podría antojársenos hoy desfasada, pero para los nostálgicos sigue siendo un film tan fresco como el primer día. Posteriores películas han bebido de su imagen del vampiro (recordemos: chupas de cuero y gafas de sol)

La juventud eterna de aquellos “chicos perdidos” (cual Peter Pan vampirizado) es parte ya de la memoria cinéfila de un servidor. Y para la posteridad, ahí queda esta frase:

"Tio, te has convertido en un vampiro. Mi hermano es un jodido vampiro... verás cuando se entere mamá"

Como siempre, os dejo con un video con la canción del post, cuyas imágenes además resumen la película (absteneros pues los que no la hayais visto)


jueves, febrero 14, 2008

The Temptations - "My Girl" (B.S.O. Mi Chica)

Aprovechando el día que es -San Valentín, Día de los Enamorados- retomo la sección de “Canciones de Cine” para traeros un tema más romanticón que de costumbre.

“My Girl” de los Temptations (excelente grupo) fue incluída en la banda sonora de la película “Mi Chica” de Howard Zieff (creo que en latinoamerica fue conocida con el título de “Mi primer beso”)

La canción es una de las más -por no decir la que más- emblemáticas de la banda de Detroit y hoy día también una de las más recordadas. Con ella obtuvieron su primer número uno en las listas de éxitos de los EE.UU., y en el 2004 la revista Rolling Stone la incluyó en la lista de las 500 canciones más grandes de todos los tiempos otorgándole el puesto 88, que no está nada mal.


En la letra de la canción, escrita en primera persona, el autor habla de su amada, con la que se siente enormemente feliz. No necesita ni dinero ni fama ni fortuna, pues tiene todas las riquezas que puede necesitar (I don't need no money, fortune, or fame / I've got all the riches baby one man can claim / I guess you'd say What can make me feel this way? / My girl ). Ella es la miel que las abejas envidian, ella es la luz del sol en un día nublado (Ohhh que bonito...)
Vamos, que ella lo es todo para él.

Artistas de la talla de Ottis Redding, Stevie Wonder, Marvin Gaye o los Mama's and The Papa's realizaron versiones de este magnífico tema.

La canción venía ni que pintada para la película de Zieff, a la que tituló de la misma forma, “My Girl”.
Ésta nos contaba la historia de la joven Vada (Anna Chlumsky), una joven rebelde de 11 años cuyo padre (Dan Aykroyd) dirige una funeraria. Su mejor amigo es Thomas (Macauly Culkin), el típico niño pardillo de buen corazón y mil y una alergias (su trágico final en la cinta me dejó huella)
Harry (el padre de Vada) contrata a Shelly (Jamie Lee Curtis), una nueva maquilladora para la funeraria y de la cual se queda prendado al instante. Después de la muerte de su esposa, es la primera mujer por la que Harry siente algo especial. Por ello, su hija hará todo lo posible para que acaben juntos. Por su parte, ésta está enamorada de su profesor de inglés, uno de esos amores platónicos -e imposibles- que se dan a tempranas edades.


La mezcla de comedia y drama caló en el público y la película fue una de las más taquilleras de aquel lejano 1991. La crítica también la valoró positivamente, consiguiendo Zieff el mayor éxito de una carrera dedicada básicamente a la comedia más bobalicona. Véanse sino “La recluta Benjamin”, un vehículo de lucimiento para Goldie Hawn o “Infielmente tuya” con Dudley Moore, un fallido intento de repetir el éxito de otras cintas del actor como “10, la mujer perfecta” o “Arthur, el soltero de oro”.


Como toda película de éxito en Hollywood, tuvo su secuela tres años más tarde en la que repetió el reparto principal y Zieff en la dirección. Pese a seguir con el drama sensiblero y la comedia, el resultado fue bastante flojo. No en vano, fue la última película del director.
Recuerdo que aquí la pareja de Vada era Austin O'Brien, joven actor que un año antes había aparecido junto a Arnold Schwarzenegger (aka Chuache) en la infravalorada “El último gran héroe”.

Mi chica” supuso el debut de Anna Chlumsky en el papel de Vada. La muchacha sorprendió por su frescura ante las cámaras, pero desgracidamente no tuvo mucha suerte en la industria y después de la citada secuela le siguieron olvidables películas como “El secreto de la montaña” junto a Christina Ricci.
Permaneció vinculada al mundo del cine pero ya no tuvo otro papel protagonista de igual calado. Recientemente ha participado en una comedia de terror llamada “Blood Car” (?¿?)

Macaulay Culkin ya tenía unas cuantas películas a sus espaldas como niño prodigio, como por ejemplo las comedias familiares “Solo en casa” o “Sólos con nuestro tío”. Despúes del éxito de “Mi chica” siguió con la secuela de la película de Chris Columbus y algunas cintas de mismo estilo (a excepción de “El buen hijo”, donde interpretaba a un perverso niño)
El resto de su historia ya os la conocereis de sobras.

Dan Aykroyd ya era un cómico de renombre gracias a las películas de John Landis (la gran “The Blues Brothers”, por ejemplo) y muy especialmente por “Cazafantasmas”. En la década de los noventa, exceptuando la película que nos ocupa, su carrera sufrió un notable bajón. Siguió trabajando sobretodo como secundario y de vez en cuando le llovía algún papel protagonista.

Jamie Lee Curtis tenía un currículum centrado en películas de terror, thrillers y algunas comedias como la genial “Un pez llamado Wanda”. Después del éxito de “Mi Chica” repitió con una comedia romantico-sensiblera titulada “Eternamente Joven” (¿a nadie más le gusta?) con Mel Gibson de partenaire y en la que aparecía también un jovencísimo Elijah Wood.
Dos años más tarde nos dejaría K.O. con ese pedazo de striptease que se marcaba en “Mentiras Arriesgadas”.


Añado que de los Temptations existe una película biográfica titulada “The Temptations” (cómo no) que data del 98 y en el que se cuenta la vida profesional y personal de este estupendo grupo de soul y rhytym&blues (uno de los mayores emblemas de Motown Records)

Además del “My Girl”, os recomendaría otros de sus temas como “Ain't To Proud To Beg”, “Just My Imagination”, “I Ain't Got Nothin'” o “Paradise”.

Y hasta aquí este nostálgico repaso. Espero que disfruteis de la canción (tengais pareja o no)



martes, diciembre 04, 2007

Limahl - "Never Ending Story" (B.S.O. La Historia Interminable)

Si algunos andabais faltos de nostalgía, no os preocupeis, que aquí un humilde servidor os hará de nuevo soltar la lagrimita con una buena ración de recuerdos.

Para mi segunda entrega de “Canciones de cine” he viajado atrás en el tiempo, de nuevo a los 80, para rescatar un maravilloso tema de una no menos maravillosa película.

Quien no recuerda con cariño “La historia interminable”?
A quien, al hacerlo, no se le empieza a reproducir la canción de la película en la cabeza? A mí desde luego que sí. A saber cuantas veces la habré tarareado de pequeño...

Por sí la memoria os falla, teneis como siempre al final del post el videclip correspondiente a la canción, que incluye por supuesto escenas de la película. Ya sabeis que los 80 eran a menudo un tanto -o muy- horteras, así que evitaré hacer cualquier comentario respecto al look del cantante. Una imagen vale más que mil palabras.


La película:

Corría el año 1984 y el encargado de adaptar la novela de Michael Ende fue el ahora conocido Wolgang Petersen (Troya, La Tormenta Perfecta) en su última película realizada en su tierra natal -Alemania- antes de dar el gran salto a la industria Hollywoodiense con la muy recomendable “Enemigo Mío” (de lo mejorcito de su filmografía)

La novela de Ende es muy extensa y la película solamente se centró en la primera mitad de ésta, más teniendo en cuenta que su duración superaba escasamente la hora y media y que eso de rodar películas de tres horas era algo poco habitual por aquel entonces (gracias a Dios)
No en vano, ya en la década de los noventa, a la película le siguieron un par de inferiores secuelas: una siguiendo la historia de la novela y dirigida por George Miller (de lo peorcito de su filmografía, aunque puede seguir contentando a algunos) y la otra pasando olímpicamente de ésta y contando una historia nueva (mejor ni la veais)


A pesar de que la primera parte fue un gran éxito y que a día de hoy sigue considerándose una de las mejores películas fantásticas de la historia del cine, Ende -el autor de la novela- no quedó satisfecho con el resultado y renegó de ella.
Eso es entendible si uno se ha leído la novela, pues se puede dar cuenta de las innumerables diferencias que existen entre ambas.
Obviando eso, la película sigue siendo un excelente divertimento para toda la familia y muy especialmente para los peques de la casa. Una película emocionante, mágica, tierna... y a veces triste. Y es que a quién no se le ha puesto un nudo en la gargante o se le han humedecido los ojos cuando Artax queda atrapado en el barro? Si no os ha ocurrido es que no teneis sentimientos!


Para el recuerdo siempre quedarán otras grandes joyitas del género que nacieron también en los ochenta y de la mano del maestro Jim Henson y sus fantásticas -nunca mejor dicho- marionetas. Me refiero, como ya sabreis, a “Cristal oscuro” (simplemente una obra de arte) y “Dentro del laberinto” con David Bowie luciendo modelistos y peinados (para variar) y una jovencita Jennifer Connelly robándonos el corazón.

Jim Henson a parte, mencionar también a esa gran olvidada que es “El Dragón del Lago de Fuego”, a la que, en mi opinión, le fallaba su inadecuado protagonista, Peter McNicol.

Tema a parte son las cintas de Terry Gilliam (“Los ladrones del tiempo” o “Las aventuras del Barón Munchausen”, dos clásicos) o la entretenidísima “Willow”.

Aunque también hubo lugar para decepciones tales como “Legend” de Ridley Scott (visualmente portentosa pero argumentalmente funesta), hay que decir que a algunos directores de hoy en día no les iría mal echarle un ojo a estas películas y así aprender como se debe hacer un buen producto de fantasía para los críos.

La falta de medios de antaño se suplía por ingestas cantidades de ingenio, pasión, profesionalidad y cariño hacía el trabajo que se estaba haciendo, sin perder el equilibrio que debe existir siempre entre arte y negocio.


La canción:
Never Ending Story” fue compuesta por Giorgo Moroder y Christopher Hamill, o como se hizo conocer artísticamente, Limahl, que si os fijais es un anagrama de su apellido.

Limahl había sido el vocalista del grupo “Kaajagoogoo”(producido por Nick Rhodes de... los Duran Duran!!), con el que alcanzó cierta popularidad gracias al tema “Too Shy”, que fue Nº 1 en Gran Bretaña.
Pronto llegó el éxito y con ello también las disputas entre los miembros de la banda, lo que propició la marcha de Limahl y por consiguiente el inicio de su carrera en solitario.

El tema que nos ocupa fue compuesto expresamente para la película y entró directamente al Top Five de las listas inglesas. Todo un acierto, con un ritmo muy pegadizo y demostrando que una canción synth-pop podía combinar perfectamente con una película de temática fantástica. (recordemos que la música de sonidos electrónicos se reservaba casi siempre a películas de ciencia-ficción)

Tras el éxito alcanzado con dicha canción, Limahl siguió colaborando con Moroder en su siguiente disco, pero ya nada fue lo mismo. Durante la década de los noventa sacó un par de discos más, uno de los cuales era el pertinente “Greatest Hits”. Luego poco más se supo de él, salvo la típica gira “remember” que lo volvió a unir, en el 2004, con el resto de ex-componentes de “Kajagoogoo”.

Por cierto, que el grupo heavy Dragonland hizo una versión del “Never Ending Story” y que podeis oír aquí . Personalmente, me quedo con la original.


Ya para terminar, si alguno tiene curiosidad por saber que fue de los protagonistas de la película, aquí os dejo un breve resumen:

Bastian-Brett Oliver: de la fantasía de “La historia interminable” se pasó a la ciencia-ficción juvenil de “D.A.R.Y.L.” y la menos infantil pero más tierna, “Cocoon” (secuela incluida). Poco más se supo de él, y la verdad es que no lo hacía nada mal. Quizás mejor así, no vaya a ser que hubiera acabado alchólico o drogadicto como otros “niños prodigio”.

Atreyu-Noah Hathaway: Pasó por series de tv, por la serie B fantástica y como no, por el doblaje de animación. Luego dejó la interpretación para dedicarse a las motos y a las artes marciales.

La Emperatriz Infantil-Tami Stronach: La película de Petersen fue la única vez que tuvimos la oportunidad de ver su hermoso rostro en pantalla. Del cine se pasó a la danza, disciplina que aprendió desde muy pequeña.


Y esto es todo, que no es poco. Sé que me enrollo como una persiana, pero las cosas o se hacen bien o no se hacen.

Disfrutad de esta canción.


Limahl - Neverending Story
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martes, octubre 30, 2007

Oingo Boingo - “Weird Science”

Lo sé, lo sé, he dejado el blog un poco abandonado. La verdad es que apenas tengo tiempo libre para dedicarlo a dejar mis escritos.

Pero ya estoy aquí, y esta vez no traigo una crítica, si no un post especial :)

Como algunos ya sabreis, colaboro en un destacado blog de cine de la red (TuBlogdeCine), posteando las críticas de aquellos futuros estrenos que tengo la oportunidad de ver en pases de prensa (y que un día después, publico en este mi blog)
Dado que ahora me es imposible acudir a los citados pases, y por no limitar mi aportación exclusivamente a las críticas, un servidor se hará cargo de alguna que otra sección del citado blog.
Una de las secciones de la que me he hecho cargo es la de "Canciones de cine", en la que se hace un repaso a aquellos singles que han aparecido en la banda sonora original de alguna película, y que por un motivo u otro, nos traen gratos recuerdos.

Estos posts los publicaré simultaneamente aquí en mi blog. De esta manera, mato dos pájaros de un tiro, y así evito que a mi propio blog le empiezan a salir telarañas xDD

Intentaré en la medida de lo posible, actualizar el blog con los contenidos habituales (críticas, básicamente).

Una vez hecha la explicación, aquí os dejo el tema que he rescatado esta semana.
Disfrutadlo ;)

Oingo Boingo - “Weird Science”


La canción fue compuesta expresamente para la película de mismo título “Weird Science”, dirigida y escrita (en dos días!!) por el especialista en comedias juveniles John Hugues, artífice -entre otros títulos- de “El club de los cinco” (una de mis películas favoritas), “Dieciseis velas”, con la omnipresente por aquella época, Molly Ringwald (estrella teen por excelencia) o “Todo en un día”, protagonizada por el insoportable e incompetente Matthew Broderick (lo siento, pero es que le tengo mucha tírria..)

En España la película fue bautizada con el resultón título de “La mujer explosiva”, una clara medida/artimaña para atraer al hormonal público adolescente de aquel entonces a las salas de cine (y vaya si funcionó!)

En aquellos tiempos, las comedias juveniles gozaban de muy buena salud, más cuando éstas mezclaban la comedia con lo fantástico, conviertiéndose así en agradables y taquilleros productos comerciales. Buena prueba de ello son películas como “Teen Wolf/De pelo en pecho”, “Regreso al futuro” (ambas con Michael J.Fox a la cabeza) o inclusive “Una pandilla alucinante/The monster Squad”, entre muchas otras.

La película en cuestión se inspiraba claramente y sin ocultarlo -más bien todo lo contrario- en la novela de Frankenstein, haciendo a su vez, claras alusiones a las adaptaciones al cine de la obra de Mary Shelley.
Hugues hizo los cambios pertinentes para actualizar el tema y adaptarlo al público más joven, sustituyendo así al loco y endiosado Dr. Franskenstein, por dos jóvenes pardillos que incapaces de comerse un rosco y gozar de popularidad en el instituto, deciden crear con su ordenador (un Apple Lisa, de ahí el nombre de su creación: Lisa) la mujer perfecta que cumpla con todos sus deseos (imaginaos cuales serían esos deseos...)

Jugando con recortes de revista y un escaner, Gary y Wiatt (que así se llaman los jovenzuelos) crean a su mujer de perfectas medidas y bello rostro.
La casualidad, el destino o la mayor potra de sus insulsas vidas, hace que un relámpago aterrice en su casa y convierta esa mujer en una realidad palpable. Resultado: Una tremendamente exhuberante Kelly LeBrock que ya nos enloqueció un año antes en “La mujer de rojo”, mucho más agradable a la vista que el monstruo de Frankenstein y a la que no le sobraba ni le faltaba ni una sola pieza (quien te ha visto y quien te ve!)

La bautizada Lisa, no sólo era todo un bombón, sinó que además de ser inteligente, poseía extraños poderes, lo que propiciaba surrealistas y muy cómicas situaciones a lo largo del film.
Destacar aquí la presencia del versátil y carismático Bill Paxton (¿ande andará ahora?), haciendo uno papel impagable, siendo su personaje, objetivo directo de los hechizos de Lisa.


Hablando un poco del grupo, decir que “Oingo Boingo” (banda rock/new wave) se dieron a conocer realizando contribuciones para bandas sonoras de diversas películas, además de ofrecer extravagantes conciertos siempre en la víspera de Halloween.
El grupo estaba liderado por nada más y nada menos que Danny Elfman!, tomando el relevo que dejó su hermano Richard Elfman, cuando esté decidió centrarse en la profesión de director de cine.

La banda editó bastantes álbumes, entre los que destaca “Dead Man's Chest” (1985), con el que se dieron a conocer al gran público (sin pasar por la dichosa MTV) y que incluía el tema “Weird Science” del post y el “Just Another Day”, dos de sus singles más famosos y recordados.

Su carrera musical se prolongó hasta 1995, año en el que el grupo se disolvió (cosas de la vida)

El citado album hizo que el Maestro Tim Burton conociera al sr. Elfman, y como ya todos sabreis , éste último se convirtió en el compositor oficial de casi toda la filmografía de este fantástico director, creando partituras que daban vida y envoltura a films como “Beetlejuice”, “Batman”, “Eduardo Manostijeras” o “Pesadilla antes de Navidad”, ésta última, su obra mejor valorada y más apreciaba.

Elfman consiguió, en solitario, labrarse una formidable carrera como compositor, no sólo poniendo música a una gran cantidad de películas (no exclusivamente de Burton, aunque sí a menudo moviéndose en el género fantástico), sinó que además compuso temas para series de televisión como “Los Simpson” o “Historias de la Cripta”.

El tema que realizó con Oingo Boingo, “Weird Science” -cuya traducción sería algo así como “Extraña ciencia”-, sirvió también para el opening de esa especie de secuela/remake que se hizo de la película, en formato de serie televisiva y que aquí en España se tituló como “La chica explosiva”, con una Vanessa Angel no menos tremenda que la LeBrock de antaño (aunque no tan guapa, a mí gusto)

Como ya es habitual, aquí teneis el videoclip del tema en cuestión.
Y sí, ese pelirrojo que pone cara de zumbado es Danny Elfman.

Espero que este single os haya traído tantos recuerdos como a mí al rescatarlo.


Saludos y hasta la próxima entrega, que ya adelanto que también tendrá sabor ochentero.