domingo, julio 01, 2007

28 semanas después..., el virus de la ira acecha de nuevo


Sin duda, el 2007 es el año de las secuelas (entre otros tantos remakes y adaptaciones varias). Si desde Hollywood nos machacan con segundas, terceras y cuartas partes (a cada cual peor), porque en el Reino Unido iban a ser menos?
Por ello, cinco años después de la inquitante y estupenda (a ratos) “28 días después” del sr. Boyle, nos llega su secuela de la mano de un director patrio, Juan Carlos Fresnadillo (de origen canario, para más señas)

Tras la buena impresión que le dejó a Boyle la ópera prima del sr. Fresnadillo (Intacto), éste último se postuló como el hombre indicado para llevar a cabo la película que nos ocupa, ya no solo dirigiendo todo el cotarro, sinó también colaborando concienzudamente en el guión.


Ya han pasado unos seis meses después de que el virus de la ira (como así se le conoce) arrasará las Islas Británicas convirtiendo, en cuestión de días, a todo ser humano en una especie de zombies extremadamente feroces y aco*onantemente rápidos (y es que si hay algo que dé más yuyu que un zombie típico y clásico, es un zombie velocista)
Parece que ya no queda rastro del virus y el ejército estadounidense tiene el país controlado para evitar cualquier posible renacer del virus. Han empezado las tareas de reconstrucción y ante la actual calma, se empiezan a repatriar a los refugiados, ofreciéndoles un nuevo alojo dentro de un perímetro de seguridad que no deben sobrepasar.

Obviamente, el virus volverá a hacer acto de presencia, sino no tendríamos película xD
El caos sembrará de nuevo la ciudad y las medidas de contención del virus serán tan inhumanas como inútiles.

Ante lo que se avecina, una reencontrada familia tendrá que hacer máximos esfuerzos para permanecer unida y salvaguardarse del constante peligro.

Y hasta aquí puedo leer, porque no quiero chafarle la película a nadie.
Lo siguiente va a ser un poco de análisis e impresiones personales tras su visionado.
De entrada, puedo decir que es, en muchos aspectos, superior a su antecesora. Y dentro de la enfermiza plaga de secuelitis que nos invade en estos últimos tiempos, eso es decir mucho.

“28 semanas después” es, a groso moso, una buena cinta de terror y una buena muestra de lo que puede dar de sí el subgénero de zombies. Subgénero que ha pasado de la más inofensiva y casi siempre divertida serie B, a ser un producto terrorífico de calidad.
Nada que ver con la nueva hornada de salvajadas que inundan hoy día nuestras carteleres, con guiones estúpidos, personajes ridículos y estereotipados y vendidas supuestamente como el nuevo terror-gore del siglo XXI.
La cinta de Fresnadillo se rie y, disculpádme la expresión, se mea en todas estas mamarrachadas pseudointeletualoides que en algunos casos vienen apadrinadas por directores de renombre que hace tiempo que no levantan cabeza (esto que acabo de decir puede que me cueste alguna crítica, pero sinceridad y honestidad ante todo con mis estimados lectores :D)

Dentro de ese marco, lo que un servidor exigía era que como mínimo esta secuela estuviera a la altura del anterior film de Boyle. Pero no ha sido así, pues Fresnadillo lo que ha hecho es superarla, aunque no por ello ha evitado cometer ciertos (y para mí molestos) errores que comentaré más adelante.

Pero primero, lo bueno:

La factura de la película es impecable, tanto el maquillaje como los efectos especiales. Así que ríete tú de Hollywood y sus aparatosos (y casi siempre desperdiciados) presupuestos.
No es que “28 semanas...” sea una baratija. Obviamente se ha invertido un buen pastón para lo que es el cine inglés, pero según propias palabras de su director, está muy lejos de los 150 millones que se gastan los americanos, por lo que estaríamos hablando de un presupuesto medio más que digno.
Pero aquí lo importante es que cada euro está bien invertido, o por lo menos eso parece.

El guión es simple pero efectivo. No le vamos a pedir más. Quizás peca un poco de lo que yo llamo casualitis (exceso de casualidades de discutible coherencia argumental), pero a pesar de ello, la historia de atrapa desde los primeros 10 minutos y ya no te suelta hasta el final.

Aún teniendo más que sabido lo que puede ir ocurriendo a lo largo del film (es terror, originalidad en este campo, poca), Fresnadillo logra que como espectadores que somos, nos sorprendamos ante los acontecimientos que se van sucediendo. Y eso tiene mérito, porque el tema está más que manido.
Logra, además, crear una tensión palpable en todo momento. Intercala secuencias meramente dramáticas con secuencias de pura acción (bastante impactantes y bien realizadas). A éstas, se le unen los momentos de terror, realmente angustiosos y que se suceden en dosis justas a lo largo de película.
Del gore tampoco es que se abuse en exceso, bajo mi criterio. Lo hay, claro, sino no sería una película de zombies como Dios manda xD, pero es bastante soportable incluso para aquellos más reticentes a él. Vamos, que no se llega a extremos nauseabundos, salvo que yo haya alcanzado un alto nivel de tolerancia (cosa, por otra parte, bastante probable) :)

Otra cosa que me ha gustado, es la música que acompaña la película, desde los temas más épicos, por así decirlos (dándo un énfasis mayor a las secuencias) hasta los que se ciñen más a momentos más tensos (recordándome a las partituras del Maestro Carpenter)

Respecto a los actores, resaltar la siempre agradecida presencia de Robert Carlyle, un actor que no se prodiga tanto como quisiéramos, pero que cuando lo hace no deja dudas sobre su buen hacer.
Luego está Rose Byrne, a quien se pudo ver brevemente en Troya, y que aquí hace un papel convincente de una mujer valiente y luchadora. Jeremy Ronner, visto antes en la horripilante “S.W.A.T.” y que aquí hace un papel más humano de lo que cabe esperar en un militar yanqui. Catherine MacCormack, como nunca antes la habíamos visto, aparece BREVE SPOILER!!! como pieza clave de toda la historia FIN SPOILER!!
Y como colofón final y para sorpresa de un servidor, una hermosa jovencita llamada Imogen Poots, que interpreta a la hija de Carlyle y que para mí sorpresa, expresa de forma conviencente emociones tales que miedo, pánico, tristeza o nostalgia, sin que resulte sobreactuada como harían muchas otras muchachas de su edad en productos de tal índole.

Siendo una cinta de terror, no es que los personajes estén muy muy desarrollados, pero están lo suficientemente explicados como para saber de que pie cojea cada uno.


Y ahora lo malo:

Siguiendo con el reparto, cabe destacar la molesta presencia de un niño incapaz de mostrar algún atisbo de humanidad. Apenas se inmuta ante nada. La misma cara seria durante toda la película. Que a mí me parece muy bien y hasta creíble que un niño pequeño afronte con valentía una situación con la que muchos mancharían su ropa interior, pero de ahí a deshumanizarlo como si de un robot se tratara, resulta inadecuado.
Yo supongo que todo viene dado por la absoluta incompetencia del niño actor en cuestión. Quizás soy muy exigente y es muy probable que ni siquiera sea un profesional como para exhigirle mucho, pero sí unos mínimos, que tampoco dudo en que a las pruebas de castings se presenten numerosos candidatos, como para que luego se escoja al peor o a veces al “hijo de tal” (método popularmente conocido como enchufe)


Una vez sopesado este inconveniente que tratamos de pasar alto, llega otro tema que a mí personalmente me enoja bastante, y es el uso de la Steady-Cam (llevar la cámara sujeta al operario en cuestión para evitar engorrosos travellings) o lo que yo llamo la Parkinson-Cam.
Esta técnica tiene muchas variantes y es obvio que resulta muy beneficiosa si se sabe utilizar. Ahora se ha puesto muy de moda para dar un mayor realismo a las secuencias (acercándose al documental), aunque el invento nace allá por la década de los 70.

La cuestión es que bien empleada, puedo conseguir un realismo impactante y eficaz. Pero si la usas como si el cámara se encontrare en medio de un ataque epíleptico, pues acabas cansando al espectador, que contempla la pantalla sin saber que carajo está sucediendo. Una tortura para nuestras retinas, vamos.
A mí, en esta película en cuestión, me ha molestado bastante, sobretodo cuando ese tiempo se alarga hasta 3 o 4 minutos, que pueden parecer poco, pero resultan un agobio cuando la cámara no para moverse. Hay otras formas de crear secuencias impactantes. Si lo que quería era angustiarnos (que puede ser), lo ha conseguido, pero de la peor de las maneras y con un efectismo bastante tosco.

Conste que la steady-cam no siempre se rige por el movimiento. Hay mecanismos para que quede más rígida, que el movimiento del cámara no se note tanto y permita rodar, como ya digo, una buena secuencia sin usar el travelling.
No es el caso, obviamente.

Y ya con esto, sólo me queda nombrar el último y molesto error. Lo consideraré un spoiler. Así que: SPOILER!
Terminar la película con final inconcluso.
Empieza a cansar que la industria de cine esté empeñada en secuelas sacacuartos. Probablemente Fresnadillo, que según él ha dirigido el film con bastante libertad, se haya visto obligado ha elaborar un producto con final abierto, dejando paso a una posible tercera parte (y cuarta, y quinta y todas las que sean “necesarias”...)
Parece que acudimos al cine a ver trozos de película. Ya no vemos nada con principio y final (dentro del cine comercial). Y si lo hay, de seguro que con alguna absurda excusa, nos sacarán otra innecesaria secuela.
No sé a vosotros, pero a mí me empieza a cansar.


Dicho esto, estamos ante una secuela recomendable para los amantes del género de terror en general, y de los zombies, en particular. Así que si sois de esos, ya estais tardando en verla ;)

Yo por mi parte, seguiré los pasos del Sr. Fresnadillo, cuyo debut en tierras extranjeras ha supuesto una grata sorpresa. Desde aquí, le deseo suerte en sus futuros proyectos y si para regalarnos buen cine del género que sea, debe alejarse de su patria, que así sea, no vaya a ser que se eche a perder.
Y es que aquí, entre dar cobijo a los de siempre y apostar por el cine más casposo y repetitivo, se cometen faltas tan graves como ignorar a un aparentemente talentoso director como él.

“Intacto” queda pues, para un futuro visionado :)



Lo mejor: el ritmo endiablado; la angustia que se respira en cada fotograma.

Lo peor: el niño de las narices; la temblorosa cámara en algunas secuencias; un final abierto tan típico como molesto.


Valoración personal: 7,3 sobre 10

viernes, junio 29, 2007

Hollywoodland, el lado oscuro de las estrellas

En los últimos tiempos, el cine negro parece que vuelve a ser un género en alza, aunque de momento no todas las propuestas cumplen nuestras expectativas.
Éste es un género cuyo máximo esplendor fue en los años 30 y 40 (y parte de los 50). Con la llegada del western, quedó algo apartado y olvidado, aunque con el tiempo fue recuperando fuerza.

En esta última década, las propuestas han sido varias y algunas muy o bastante buenas, pero eso no ha evitado que entrara en un alarmante declive.
Películas más o menos recientes como “L.A. Confidential” o “Camino a la perdición”, parecía que nos devolvían el film noir que tanto echábamos de menos. Y de hecho lo hicieron, pero por desgracia no hubo nadie que recogiera el relevo, aún siendo éstas dos una excelente muestra de tan apasionante género.
Entre una (L.A. Confidential, 1997) y otra (Camino a la perdición, 2002) va una importante diferencia de años. Sin olvidarnos que los 90, en general, fueron bastante provechosos para el género (recordemos a los Cohen y su estupenda “Muerte entre las flores”, por citar una)

Como ya he dicho, ahora parece que se está intentado recuperar el género, y en poco tiempo nos han llegado un par de películas tan similares en trama entre ellas, como distintas en su ejecución.
La más esperada era “La Dalia Negra”, que suponía el regreso del gran De Palma a su género favorito, tras un tiempo de silencio (algunos seguimos intentado borrar “Misión a Marte” de nuestros recuerdos)
Despúes de verla, solo puedo decir que el chasco fue de órdago. Ni rastro del De Palma por el que una vez sentí fascinación. Un par de escenas marca de la casa, que tampoco tenían la fuerza visual de las de antaño, y poco más. Solo salvaría la ambientación y las interpretaciones de Aaron Eckhart y Hilary Swank.

Ayer le tocó el turno a la que ahora ocupa esta crítica: “Hollywoodland”, protagonizada por Adrien Brody, Diane Lane (que bien conserva el atractivo esta mujer!), Ben Affleck y Bob Hoskins.


La película gira en torno a la aparentemente confusa muerte de una estrella de Hollywood. Trama similar a “La Dalia Negra”, aunque llevada a cabo de forma muy distinta.

De entrada, la muerte del famoso actor George Reeve (Ben Affleck), que interpretaba a un Superman televisivo con bastante éxito, es un punto de subjección por el que se extiende la película pero por el que se nos cuentan muchas más cosas.
La investigación que lleva a cabo el personaje de Brody se sigue con máximo interés, pero también la evolución de este mismo. Él es un perdedor con bastante desfachatez. Un tipo avispado en su trabajo, pero un completo desastre en sus relaciones personales.
Todo ello irá influyendo en cada paso que dé, y su visión del caso alcanzará momentos de incierta empatía con el difunto. Difunto que por otra parte, llega a estar bastante eclipsado por el investigador, por lo que no podemos hablar de un completo biopic, sinó más bien un acercamiento a la dicha y desdicha del sr. Reeve.

Lo bueno de como Allen Coulter (el director) nos cuenta la película, es esa fantástica heterogenia entre las ambas vidas de los personajes. La cinta se nos presenta a modo de flashbacks, pero tan bien integrados que no resultan pesados en ningún momento, sino todo lo contrario.
Quizás la película sea un poco larga para que lo que nos tiene que contar (el nuevo cáncer del cine...el excesivo metraje), pero Coulter lleva el ritmo con bastante eficacia en casi todo momento.

En esta película, es más importante el quiénes (los personajes), que el qué (la muerte de Reeve),y eso se va notando a medida que la historia avanza.
Puede que el guión no sea nada del otro mundo, pero la cohesión entre intriga y drama está bien resuelta, sin que una pise a la otra.
La ambientación está lograda, aspecto que logran todas o casi todas estas películas. Conste que no por ello le quito mérito alguno.

Y de los actores, pues puedo decir que tanto Brody como Aflecck están correctos.
Antes que a Brody, yo hubiera preferido a otro actor, pues lo veo un poco espigado y soso para el papel. Pero bueno, a fin de cuentas cumple.
Affleck desde luego demuestra por una vez que actúa. Yo personalmente lo considero un actor mediocre, pero aquí logra estar correcto. Otra cosa es que lo premiaran con una Copa Velpi, que ya me parece un tanto exagerado. Pero ya se sabe que de los festivales, uno no siempre se puede fiar.

Diane Lane me parece que se los come a todos con patatas. Puede que nunca haya sido una Meryl Streep o una Kathy Bates, pero sabes que ahí donde la pongas, la mujer te lo clava. Por no hablar de su estupendo aspecto. Siempre me ha gustado físicamente, pero al igual que mi adorada Michelle Pfieffer, mantiene la belleza y el atractivo, a pesar del paso del tiempo (sin recauchutarse como Demi Moore)

Luego está Bob Hoskins, que está en su linea, es decir, correcto pero sin deslumbrar. Su personaje viene y va en la trama, así que tampoco se le puede achacar nada. Nunca me ha producido simpatía alguna, lo cual ya me va bien para el personaje que desempeña xD

Poco más que decir sin destripar la película, pero a aquellos que gusten del cine negro, se la recomiendo, ya que por lo menos a mi me ha servido para quitarme el mal sabor de boca que me dejó la cinta de De Palma, que espero que recupere el buen pulso con la precuela de Los Intocables, que buena falta le hace.



Lo mejor: los personajes; la ambientación; el paralelismo entre los personajes principales; el final.

Lo peor: Que no acabe de dejar huella en un servidor, a pesar de su eficacia; sus (innecesarios) largos 126 minutos; Robin Tunney.


Valoración personal:
6,8 sobre 10

domingo, junio 17, 2007

“Equilibrium”, enganchados al Prozium

Por fin ha caído en mis manos esta película. Ya llevaba un tiempo detrás de ella y ahora ya puedo juzgarla por mi mismo.


Equilibrium es una de esas tantas películas que no llegan a estrenarse en nuestros cines, ya sea por el más que discutible criterio de las distribuidoras o simplemente por falta de recursos. Según tengo entendido, a esta película le ha pasado lo segundo (a saber...)

La cinta con la que Kurt Wimmer se estrena, data del 2002 y como ya digo, no ha pisado una sala de cine española en todo este tiempo. Y lo que es peor, ni siquiera se ha editado en dvd. Y es extraño, pues cuenta con todos los ingredientes para ser un producto comercial muy atractivo cara al público joven (el que más consume estos productos)
Además, está protagonizada por uno de esos estupendos actores tan solicitados en la actualidad, Christian Bale. Puede que en el 2002 el actor no tuviera la fama que tiene ahora -a pesar de haber protagonizado la polémica “American Psycho”, con la que obtuvo el beneplacito de la crítica-, pero desde luego eso no quita que la película merezca su hueco en la cartelera. Y más aún si uno echa un vistazo a la gran cantidad de churros que se estrenan últimamente y que deberían ir directos a las estanterías del videoclub.

En fin, misterios de la actualidad cinematográfica...
Llamemos a “Friker Jiménez”, a ver que opina xD


A pesar de este obstáculo y gracias a la nueva era tecnológica que vivimos, Equilibirum ha atravesado el charco, y aquellos que no somos angloparlantes también hemos podido disfrutar de este film de acción futurista (en V.O.S., claro). Una película que cuenta con un relativamente escaso presupuesto (unos 20 millones de dólares), teniendo en cuenta el producto que es y los elevados presupuestos que se manejan actualmente en Hollywood.
No obstante, ese limitado presupuesto no afecta ni lo más mínimo a la calidad del film, pues cada uno de esos dólares está bien invertido.

Pero bueno, menos rollo y al meollo :)

La película se centra en un mundo futuro post-Tercera Guerra Mundial, donde las emociones humanas han sido suprimidas mediante el Prozum, una droga impuesta a todos los ciudadanos con tal de reprimir aquello que nos hace más humanos pero que también nos convierte en nuestro propio peor enemigo. Ni rabia, ni dolor, ni resentimiento, ni ira... pero tampoco amor, ilusión, esperanza...Nada de nada. Un ser humano que simplemente vive y se comporta como un robot. Un mundo donde todos coexisten de forma teoricamente apacible e igualitaria.

Con tal de mantener este nuevo orden, se crea una élite gubernamental formada por los Clérigos, y John Preston (Christian Bale) es el mejor de todos ellos. Un crack, vamos.
Todos aquellos que no tomen el Prozum y/o conserven bienes materiales tales como música, libros, arte o cualquier otro objeto personal, serán exterminados y junto a ellos dichas pertenencias.
Sin embargo, un día cualquiera, Preston dejará de tomarse su dosis de Prozum, y el mundo en el que el creía, dará un vuelco de 360 grados.


La premisa es más que interesante y clara deudora de las clásicas obras de ciencia-ficción de nuestra literatura contemporania. No en vano, a medida que avanza la película, uno no puede evitar ver las grandes similitudes que tiene el film de Wimmer con obras tales como “1984” (esas pantallas...), “Un mundo feliz” (Soma vr. Prozium) o “Farenheit 451” (búsqueda y captura de los que conservan o leen libros).
Todas estas obras tienen en común el tema de la sociedad esclavizada, donde los “rebeldes” son perseguidos y aniquilados por el más vanal de los motivos.
Así pues, no es que Equilibrium aporte algo nuevo u original al género, pero la verdad es que hace del mejunge de obras de Huxley, Bradbury y Orwell, un equilibrado y sabroso cocktel, que se disfruta de principio a fin y que no provoca indigestión como otros productos de similar temática.

Ha sido comparada con Matrix, por su estética y por sus escenas de acción, pero nada más lejos de la realidad. Cierto es que comparten ciertos rasgos (peleas con piruetas imposibles, tiroteos espectaculares, personajes “elegidos” por salvar a la humanidad...), pero la verdad es que a mi modo de ver, se parecen más bien poco.

La trama de ésta es algo más simplista y menos pseudo-intelectualoide. Los personajes son algo menos chulescos y vacilones, o por lo menos no lo son cuando no toca ni se pasean en cuero negro y gafas de sol. Tampoco hay un abuso excesivo de la cámara lenta y por supuesto, es mucho menos pretenciosa.


Wimmer, que también escribe el guión, equilibra la película con sus dosis puntuales de acción, dispersas a lo largo del film para evitar saturar al espectador. Hay momentos realmente logrados y ya no me refiero únicamente a las secuencias más adrenalíticas, sino aquellas escenas en las que nuestro prota empieza a sentir, a experimentar emocionas tan humanas como la pena, el amor, la rabia o el arrepentimiento.
Esos momentos de la película están muy bien explicados con tan solo el uso de imágenes. Todo de forma muy sencilla y sutil. Y es en esos momentos donde Bale borda su papel.
No quiero desvelar ninguna escena para aquellos que aún no la hayan visto, pero diré 2 palabras: perro y Beethoven. Ale, aquí queda :)

La música es muy suave y acompaña elegantemente las escenas más intimistas. La cosa cambia cuando llegan las escenas de acción, que la música adquiere un toque más trallero, rollo techno (sí, ahí también se asemeja a la obra de los Wachowski o a Blade)

Visualmente es atractiva. No abusa de efectos especiales, quizás porque tampoco puede. Así que en ese aspecto es algo sobria, aunque para mí ya sea suficiente, pues consigue recrear ese mundo apocalíptico con pocos recursos pero de forma efectiva. Algo tipo “Gattaca”, “Cypher” o “La memoria de los muertos”, en donde lo visual está al servicio de la historia y no por encima de ella.

El ritmo se mantiene durante toda la película. La trama se va desarrollando de forma pausada pero sin llegar a aburrir. Sin prisas pero sin pausas.
Como ya he dicho, las escenas de acción están bastante dosificadas, así que los que esperen una vacía película de tiros y ostias, quedará bastante decepcionado. El que espere un producto sencillo pero bien elaborado, con un guión facilón pero bien estructurado, con correctas interpretaciones y un poquito de buena y fantasiosa acción, quedará satisfecho. O por lo menos, conmigo sí ha cumplido. Tampoco tenía puesta en ella elevadas expectativas, pues poco sabía de ella (una gran ventaja, sin duda).

El resto de actores cumple con su cometido. Desde luego, Bale destaca por encima de los demás, pero se agradece la presencia de competentes actores de la talla de Sean Bean (muy desaprovechado, como casi siempre), Emily Watson o Angus MacFayden. También tiene su pequeño pero importante papel, el habitual secundario William Fitchner (memorable su papel en Albino Alligator xD). Y Taye Diggs resulta convincente en su papel, aunque tampoco exigía demasiado.


Así pues, Equilibrium me ha parecido una buena película. Altamente recomendable para aquellos que gustan de la ciencia-ficción y la acción más cañera. Entretenida de cabo a rabo.
Durante estos años ha adquirido el calificativo de película de culto. Quizás yo no diría tanto, pero sí es cierto que se merece un lugar privilegiado dentro del género que toca. Son pocas las que logran combinar acción y trama con tan buenos resultados.
Lo más habitual es que los efectos especiales sean la única excusa para tragarse una desfasada película (Matrix Reloaded y Matrix Revolutions) o que lo que aparenta ser una interesantísima cinta de ciencia-ficción, acabe siendo un producto meramente palomitero (La Isla)

Bueno, no nos engañemos tampoco, pues Equilibrium es también una cinta que puede catalogarse como palomitera. De ahí que la crítica estadounidense la pusiera a parir y el público la aplaudiese (metafóricamente hablando). Pero por lo menos no engaña. Ofrece lo que uno espera de ella y un poquito más.


Desgraciadamente, unos años más tarde, el sr. Wimmer parió una de las películas más abominables que un servidor haya visto. Hablo de “Ultraviolet”, un truño de proporciones bíblicas. Absurda, incoherente, desfasada...cuyo únicos reclamos eran una sexy e inexpresiva Milla Jovovich, unos efectos especiales supuestamente impresionantes (eran mediocres) y el propio renombre de su director, adquirido a posteriori de su venerada ópera prima.
Curiosamente, semejante atrocidad llegó a nuestras salas de cine. En cambio, Equilibrium se quedó en el banquillo. Como se explica eso? Ni idea.



Lo mejor: La historia; las espectaculares escenas de acción; Christian Bale; las dos o tres sorpresas finales que nos reserva Wimmer.

Lo peor: el poco desarrollado pasado de John Preston; el desaprovechado Sean Bean; que sigamos esperando que se estrene en cines.

Valoración personal: 7,5 (Buena)

domingo, junio 10, 2007

“The Prestige”, un deslumbrante (y tramposo) truco

“The Prestige”, un deslumbrante (y tramposo) truco

Como ya prometí, he aquí la crítica de la otra cinta de magos que nos llegó en el 2006.
Importante: HAY SPOILERS!

En The Prestige, su director Christopher Nolan -quien firmó esa absoluta obra maestra que es “Memento”- cuenta con dos buenos actores muy de moda últimamente: Christian Bale y Hugh Jackman. Ambos cumplen a la perfección sus roles y el duelo en pantalla es de órdago. Una lucha sin tregua por ver quién es mejor mago. Una lucha que los llevará a sacar lo mejor y peor de sí mismos y a destruirse mutuamente. Y es que si hay algo en claro que se pueda sacar de la película, es que al final no hay ni buenos ni malos. Ni siquiera hay vencedores...

Pero primero, una sinopsis para situarnos (extraída de Zinema.com)

*Todo comienza en el agitado Londres de finales del siglo XIX. En una época en la que los magos son los ídolos más reconocidos, dos jóvenes magos se proponen labrar su propio camino a la fama. El ostentoso y sofisticado Robert Angier es un consumado artista, mientras el rudo purista Alfred Borden es un genio creativo que carece de la desenvoltura necesaria para mostrar al público sus mágicas ideas. Al principio, son dos compañeros y amigos que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando el mejor truco de ambos se echa a perder, se convierten en enemigos irreconciliables e intentan por todos los medios superar al otro y acabar con él. Truco a truco, espectáculo tras espectáculo, se va fraguando su feroz competición, que ya no conoce límites: llegan incluso a utilizar los nuevos y fantásticos poderes de la electricidad y la brillantez científica de Nikola Tesla, mientras la vida de todos los que les rodean pende de un hilo.


Pues así es como empieza la encarnizada lucha por convertirse en el mejor mago de todos.

Como ya he dicho, tanto Bale como Jackman cumplen a la perfección sus papeles.
La muerte de la esposa de Angier (Jackman) al inicio de la película hace que simpaticemos más con éste, pero a lo largo del film eso irá cambiando paulatinamente. Nuestro posicionamiento respecto a los personajes irá variando, dado que estos no están tratados como frentes opuestos, sino más bien todo lo contrario o por lo menos a medida que la trama va avanzando.
La fina línea de lo que es ético y moral es lo que separa a ambos personajes en ciertos momentos del film, pero es también lo que los une cuando tanto uno como el otro la cruza.
Este es quizás, uno de lo puntos fuertes de la historia.
El otro punto fuerte es la implicación del espectador en la historia. Y es que nada más empezar, se nos dice que estemos atentos, pues si no lo estamos, seguramente no seremos capaces de descubrir el gran truco que amaga Nolan.

Este truco, bastante tramposillo todo hay que decirlo, se puede ir desenmascarando hacia la mitad de la película. Un servidor empezó a revolotear sobre una hipotesis que más adelante se iría confirmando. El momento de la cena entre Bordern (Bale), sus ayudantes y su esposa, es cuando me dí cuenta de todo lo que sucedía. Luego, hay una escena clave que lo confirma todo, por si quedaban dudas. Me refiero a la escena en la que Borden le pide a su ayudante/representante que se encargue de llevar a su hija al parque y de confortar a su mujer. Ahí se puede disipar cualquier duda y ya las anteriores conversaciones cobran otro sentido, o quizás, el sentido que precisamente tenían y no quisimos creer. Por qué? Pues porque a veces la explicación más sencilla, más lógica, es la correcta. :)

Pero tampoco es el único truco. O dicho de otro modo, el truco se divide en varias partes y cada una de ellas concierne a uno de los magos. Las trampas, mentiras e ilusiones se van sucediendo y el conjunto de todas las pistas que Nolan nos va dejando entre acción y acción, hará que al final resolvamos el complejo puzzle.

El secreto que guarda Angier (Jackman) es quizás el más fácil de ver, aunque en cierto modo también es el que cuesta más de creerse, pues pensamos que toda la película se basa en el trucaje y obviamos la parte realmente fantástica e inexplicable que pueda llegar a tener y que por supuesto acaba teniendo.

Por lo menos Nolan trata de embaucarnos con elegancia y sutileza y en ningún momento juega a despirtarnos. Eso es muy de agradecer para el espectador, ya que últimamente se nos toma por tontos con la mayoría de los thrillers o inclusive con las cintas de terror barato que llegan a nuestras salas.

Que se nos haga partícipes de la historia, es un punto a su favor. Y sobretodo, que Nolan sepa llevar todo el ritmo con eficacia y la enrevsada trama con buen pulso, le hace meritorio de un efusivo aplauso. Algo que hacía tiempo que un servidor no veía.
A diferencia de la cinta de Burger (El Ilusionista), el truco de Nolan no es tan obvio y el desenlace es, en cierto modo, inesperado.

También hay que decir que aún tratando ambas películas la figura del mago, realmente tampoco se parecen en nada. The prestige se acerca más al thriller, a la pura intriga; y El Ilusionista al drama romántico.
Nada que ver pues.

En cuanto a la ambientación, también merece una mención especial el apartado de fotografía. Muy bien realizado, dando un aspecto visual acorde con la historia y la época, realmente lugúbre en algunos pasajes de la historia. Un trabajo impecable.
La banda sonora acompaña las imágenes pero no está por encima de ellas. De manera que lo visual sea lo que realmente impacte al espectador. Nada de esos trucos de sonido baratos de los que tanto se abusa ahora.

Los dos protas se encuentran perfectamente secundados por el gran Michael Caine, que siempre aporta la experiencia y la calidad que hace falta en este tipo de producciones.
Y luego tenemos a la sobrevaloradísima Scarlett Johansson, que hace el mismo papel que la Biel en la cinta de Burger, es decir, de mujer florero.
Su paso por el film es más bien anecdótico. Es un personaje de los que yo llamo “de paso”. Aparecen, influyen notablemente en la trama y luego desaparecen. Tampoco está realmente definido, aunque su existencia sea clave para el desarrollo del tramo final.
Johansson cumple medianamente con el rol, aunque parece más preocupada en seducir a la cámara que en meterse de lleno en el papel. Más importante me resulta el personaje de Sarah Borden, interpretado por la para mí desconocida actriz Rebecca Hall, cuyo nombre debería figurar antes que el de la anteriormente citada. Tiene mayor peso y su personaje resulta más atractivo -en sentido figurado- para el espectador.
Pero ya sabemos que el nombre de Johansson vende y que si no fuera por eso, ni siquiera tendría su hueco en los carteles promocionales del film.

En definitiva, una buena película que te atrapa desde su inicio y ya no te suelta hasta los créditos finales. No llega a ser un peliculón porque el truco resulta muy tramposo. Y es que uno se pregunta como demonios esconde Borden su secreto mucho antes de inciar su propia carrera de mago en solitario. También nos preguntamos que casualidades de la vida hacen que la primera vez que el mago Angier requiere la ayuda de alguien del público, el elegido sea un disfrazado Borden que acabará chafándole la actuación (pagándole con su misma medicina). Sabemos porque lo eligen en el último espectáculo (porque sino no hubiera habido engaño) pero cuestan de creer esas supuestas casualidades.
También el romance de Bale y Johannson resulta un tanto forzado, quizás por no querer alargar demasiado la película, permitiendo en parte, ir al meollo de la cuestión sin entrar en demasiados matices.

También resulta interesante el personaje de Nikola Tesla, interpretado sobriamente por el cantante David Bowie (uno de mis artistas cohenterso preferidos, dicho sea de paso xD)
Se nos deja entrever la rivalidad entre Edison (Thomas Alva Edison) y Tesla, dos grandes inventores del siglo XIX, cuyos avances revolucionaron el mundo de la física.
En la realidad, Tesla trabajaba para Edison, hasta que se marchó y empezó por su cuenta. La propuesta de la corriente alterna de Tesla se menciona en el film (cuando aparecen todas esas bombillas encendidas en el suelo) y también la enemistad de éste con Edison.
Es gran rivalidad, que llevó a Edison a desprestigiar el invento de Tesla usándolo para la silla eléctrica (tras aceptar la derrota ante su teoria de la corriente continua), es una especie de retrato real (o espejo) de la rivalidad que también comparten los protagonistas de The Prestige.
En cierta manera, eso contribuye a darle más notoriedad a la historia.
Sinceramente, no he leído el libro en que se basa la película de Nolan, pero tiene que ser realmente fascinante. Si ya el guión es complejo y está adaptado y resumido, no alcanzo a imaginar la complejidad de la novela de Christopher Priest.



Lo mejor: El duelo entre los magos y las continuas trampas con las que se perjudican (muy bueno lo de los diarios); la elaborada historia y la notable capacidad de Nolan por llevarla a cabo; la ambientación.

Lo peor: algunos detalles forzados y lo tramposo que resulta el truco; que Nolan desaproveche su talento en superproducciones de superhéroes en vez de buenas y diferentes propuestas como esta; la deshonrosa y patética traducción española del título original.


Valoración personal: 7,5 (Buena)

lunes, junio 04, 2007

“Piratas del Caribe: En el fin del mundo” cerrando la saga?¿


Desde luego, la pregunta que titula el post es retórica. Conociendo a los productores, habrá Sparrow para dar y tomar hasta que la gallinita de los huevos de oro ya no se pueda exprimir más.


Esta tercera parte nos deja un final abierto (que no inconcluso como en la segunda) que nos da a entender que el truhán de Sparrow seguirá sus andanzas por los mares del Caribe (u otros mares, según convenga)


Pero ahora, de lo que toca es de hablar de esta última aventura.

Aviso: Hay algún que otro spoiler.

De entrada, debo decir que ésta supera en algunos aspectos a la primera secuela, que se me hizo bastante pesada y larguísima. Ahora ya no existe una falta de ritmo agudizante y más o menos las tres horas se sobrellevan con cierto agrado y menos desasosiego. Tampoco podemos decir que la cosa sea más trepidante, pero por lo menos las escenas de acción no están alargadas sin sentido y hasta la saciedad como su antecesora.

Las escenas de acción son pocas y pero moderadamente espectacualres, en especial la secuencia final (altamente exagerada, todo sea dicho). Sin duda, lo mejor de la segunda parte, fueron las apariciones del mitológico y destructivo kraken, que aquí evitan repetirnos.


Ahora lo que se lleva es pasarse leyes físicas por el forro, que siendo un poco tolerantes, no nos hará demasiado daño. Yo, que soy tolerante hasta cierto punto, puedo dejar pasar que un barco se de la vuelta y acabe boca abajo, pero me cuesta aceptar ver a un Jack Sparrow pegando vuelos como un Tarzán con superpoderes o batiéndose en duelo con Davy Jones encime de un mástil. Por no hablar de una gigante Calipso que con su tonelaje no consigue hundir el barco en el que se encuentra. Pero bueno, son ese tipo de cosas que tienes que darlas por hechas (como la misteriosa e inexplicable resurrección de Barbossa), si quieres ser un buen espectador de este tipo de producciones hollywoodienses.


Dicho esto, hay que decir que la labor en efectos especiales es realmente impecable. Escenas como la de la casacada, la del remolino o el propio Davy Jones, tienen una estupenda factura y ayudan a creerse lo que uno está viendo. Y eso es muy importante si se quiere que el espectador lo viva y lo disfrute.


En cuanto a los actores y sus personajes, decir que el gran Chow Yun-Fat está desaprovechadísimo y su personaje no es lo cruel que podría haber sido. Y es que en un producto de Disney, la crueldad apenas tiene cabida. Incluso es extraño que hayan tenido el valor de ahorcar a un niño nada más empezar la película. Seguro que las madres que trajeron a sus criaturas al cine, estaban poniendo el grito en el cielo. Pero bueno, sigue siendo Disney y en esta película nadie sangra ni aunque le aplasten la nariz. Creo recordar que la única gota de sangre que corre en esta saga, es en la primera parte cuando necesitan de ella para romper la maldición que condena a Barbossa y su tripulación.

Conste que tampoco me parece algo negativo, si bien es un producto familiar y hay que apechugar con ello.


Geoffrey Rush lleva gran parte del peso de la película y eso se agradece, pues el personaje de Sparrow empieza a perder gracia. Lo que en un principio resultaba carismático y gracioso, ahora se torna rídiculo. Sí, se ha ridiculizado el personaje hasta extremos molestos, aunque en la segunda parte era aún más obvio. Eso sí, Depp me parece un actor como la copa de un pino (repásese su filmografía) y aunque él ha co-creado el personaje, creo que está un poco bastante pasado de vueltas.

Keira Nightley, o la morritos como la llamo yo, sigue poniendo los mismo caretos de siempre, luciendo morros y jugando con la lengua sin saber nosotros porque. Pero ahora ha aprendido a luchar como el mejor de los piratas y encima se suelta unos discursitos tipo William Wallace que ya quisieran los políticos en precampaña. Que por qué esos cambios? Pues no sé, será que lo de matar al famoso Sparrow te sube el orgullo.

El sr.Orlando o Tomate Bloom como “cariñosamente” lo nombro yo, sigo siendo un soseras de cuidado, aunque aquí un poquitín menos. Tampoco es para alegrarse, pues se ha vuelto más moñas, con pañuelito en la cabez a incluido y posturitas de calendario Pirelli (véase el final después de los créditos)


Todo los secundarios, incluidos el chino malo de Prison Break, cumplen. Los veteranos, en la misma línea de siempre y acompañando sabiamente a los protas.


Bueno, no penseis que me olvido a Davy Jones. Bill Nighy, quien está debajo de tanto tentáculo, tiene su minuto de gloria sin los 3000 píxel que le cubren la cara. Es poco, pero ya es algo.


A Lord Beckett creo que le falta carácter, que no suerte, porque estar en medio de un barco haciéndose añicos y no rozarle ni una sola astilla, tiene mérito. Tanto, que puede echarse un paseíto por la cubierta hasta desaparecer pasto de las llamas.


Y bueno, mención especial para Keith Richards, que demuestra que lo suyo es tocar la guitarra y no la interpretación. Un rostro inexpresivo y una aparición más bien anecdótica, porque sinceramente, no se nos rebela nada de la relación padre e hijo del clan Sparrow, lo cual hubiera dado mucho juego.

Todo queda en un divertido (?¿?) guiño para contentar a unos cuantos. Un rol más cercano a sus excesos y limitaciones, como el de pirata borrachuzo, le hubiera ido mejor y sin tener que esforzarse (ya debeis saber como se presentaba esta estrella del rock a los rodajes, no?)


Los abordajes, algo fundamental en una película de piratas, estan bien resueltos y en ese aspecto, Verbinski (el director) sabe sacarle todo el partido a los medios con los que cuenta, que no son pocos. También ha resuelto la falta de ritmo de la primera secuela, pero sigue estando a años luz de la estupenda “Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Nera”.


Ahora bien, lo que me ha sobrado y mucho es esa especie de boda que se montan Turner, Swann y Barbossa en medio de la batalla. Ni viene a cuento, ni tiene la más mínima gracia y además ¿quien es Barbossa para casarles?? En fin, cosas absurdas que los guionistas, a mi entender, se podrían haber ahorrado.


Con todo ello (lo bueno y lo malo), “Piratas del Caribe: En el fin del mundo” nos distrae a todos y de seguro que fascina a muchos e irrita a otros tantos. Mejora la segunda parte, pero sigue estando muy por detrás de la primera.

Una trilogía que seguirá teniendo sus detractores, que parte de razón tienen, y sus aduladores, que también tendrán sus buenos motivos. Yo ni con unos ni con otros. Disfruté y mucho con la primera y con el resto he tenido mis más y mis menos.

Por lo menos es lo más aproximado que tenemos a grandes sagas como Indiana Jones o Regreso al futuro, salvando las (grandes) distancias.

También ha rescatado un género que estaba muerto y enterrado, como es el de los piratas. Eso sí, añadiendole el toque fantástico que precisaba.


Sus protas se han llenado las sacas con unos jugosos cheques y la Disney y Bruckheimer no dejarán escapar ese millonario filón que han encontrado. Así que no dudeis que Sparrow volverá con sus locuras, sus brabuconadas y sus mayores ambiciones, en busca de algo que muy seguro nos recordará al Santo Grial que buscaba nuestro viejo amigo Indy.

Rezemos para que no vuelvan ni Elisabeth Swann ni Williams Turner, aunque mucho me temo que tendré que comermelos con patatas, otra vez (con retoño incluido)


Lo mejor: los efectos especiales; la espectacularidad de algunas escenas; supera la anterior; visualmente atractiva y deslumbrante; el humor que gasta.


Lo peor: la emarañada trama entre reiterativos pactos y traiciones que termina por cansar; la ridiculización de Sparrow; la falta de más acción; Keira Nightley.


Valoración personal: 6,5 sobre 10

jueves, mayo 31, 2007

“El Ilusionista”, un mago al que se le ve el plumero


Antes de nada, quisiera excusarme por tener tan desatendido el blog. Ando muy liado últimamente y la falta de tiempo unido a la pereza, han hecho que no le dedique el tiempo que se merece.

Espero que para la llegada del verano, pueda volver con energías renovadas, más activo y en definitiva, mucho más productivo :)

También tengo en mente la creación de un nuevo blog, más especializado y con el que espero mejorar aspectos técnicos (secciones, estructura web, etc) y visuales. Os mantendré informados.


Ahora ya sí, a por la crítica!


Tal como reza el título del post, El Ilusionista es una película a la que, aparte de acumular un gran número de tópicos, se le ve el plumero desde los primeros 15 minutos (o menos).

Pero vayamos por partes.


El Ilusionista cuenta la típica historia del típico plebeyo que se enamora de la típica chica de clase alta, comprometida ésta por obligación, con el típico príncipe fanfarrón y déspota.

Lo que sigue, no deja de ser más típico todavía, pues el plebeyo intentará por todos los medios, desbancar al Príncipe para poder estar junto a su amada.


Hasta ahí, tenemos lo de siempre, contado como casi siempre. La originalidad radica, en parte, por tratarse de una historia un poco más fantástica de lo habitual y por tanto, menos empalagosa, lo cual es de agradecer.

Fantástica, más que nada, por tratarse de la historia de un mago/ilusionista que deberá acabar con las conspiraciones del Príncipe para poder rescatar a su enamorada de las garras de tan avaricioso personaje. Todo lo demás, son meros fuegos artificiales o mejor dicho, trucos de magia, en beneficio de la trama.


La historia tiene su elaborada intriga, gracias al personaje que interpreta excelentemente Paul Giamatti; el perspicaz inspector de policía y a su vez mano derecha del Príncipe, que durante toda la película se debatirá entre estar a un lado o al otro de lo que se considera moralmente correcto. Esa dualidad moral en el personaje, es realmente lo que lo hace grande y sin duda, Giamatti lo borda en todas y cada una de las escenas en las que aparece.

Desgraciadamente, aunque la historia tenga su indiscutible interés, dicha intriga es insustancial y el director (Neil Burger) no sabe llevarla con buena mano.

Me considero una persona bastante avispada en ese tema, pero dudo que sea cosa de mi superpoderoso y envidiable don natural (llámalo don, llámalo haber visto infinidad de películas todas iguales), el hecho de que en menos de media hora ya sepa como sigue y como termina la película. Sin duda, la culpa la tiene Burger, que también escribe el guión (basándose en un relato de Steven Millhauser)

No sé si es que se nos muestra más de lo debido o que se nos explica con suma evidencia, pero no es para nada dificil desenmascarar al mago con la fallida función con la que se pretende embaucarnos. Ojalá lo hubiera conseguido, ya que así el final hubiera sido realmente impactante. Pero muy a mi pesar... sorpresas, ninguna.

Ese es, a mi entender, el gran error de la película.


No obstante, aún sabiendo todo o casi todo lo que va a pasar, Burger logra que no nos aburramos y eso ya es decir mucho, teniendo en cuenta que esa cualidad la encuentro yo, actualmente, en poquísimas películas.


La ambientación está muy lograda, el trabajo de fotografía es muy agradable y el conjunto de la puesta en escena consigue trasladarnos a la Viena de 1900 sin ningún esfuerzo por nuestra parte.

Por lo tanto, visualmente es de lo más atractiva.

La historia, como ya he dicho, es resabida por todos, pero al fin y al cabo es interesante y cada una de las exhibiciones del mago Eisenheim (Edward Norton), consiguen atraparnos y mantenernos con la mirada fija a la pantalla. Eso sí, nuestra sorpresa es mínima, pues ya sabemos que todo es por obra y arte del preciado y ya indispensable ordenador.


Los ambiciones de los diferentes personajes son lo más relevante, aunque no están del todo tratados en profundidad. Salvo el inspector de policía, todos los demás resultan bastante superficiales, en especial, el personaje de Jessica Biel, la bella chica de clase alta, Sophie.

Hablando de Biel (una Diosa entre mortales!!), hay que decir que cumple con su cometido, que no es otro que el de mujer florero. Salvo un par de sonrisas y caras tristes, su personaje y en consecuencia, su interpretación, no dan para más. Biel no me parece una gran actriz, pero tampoco es mala como otras tantas que abundan por ahí, por lo que creo que con un personaje tan plano poco se podía hacer.

Edward Norton, un peaso de actor, en mi humilde opinión, también hace lo que puede con un personaje que no le permite lucirse lo suficiente o lo que debiera. Al principio de todo es donde su aportación es mucho más interesante, pues hacia el final se dedica a poner caras de restreñimiento y poco más. Una lástima que no se desarrolle el personaje como es debido.

Y luego tenemos a Rufus Sewell, todo un especialista en encarnar al villano de turno, que aquí hace, una vez más, una de sus correctas interpretaciones como el malvado heredero de la corona.

Su personaje es supuestamente muy inteligente, pero eso no se nos muestra en absoluto. No hace más que hacer el ridículo, dedicarse al tiro al blanco, disfrazarse para nada, delegar toda la acción importante a su mano derecho y dejarse engañar de la forma más obvia posible. Así que esa supuesta gran inteligencia de la que debería hacer gala, es inperceptible. Su gran plan es casarse con Sophie por lo podersa que es su familia. Como plan, no es nada del otro mundo, que digamos xD

Luego, el modo trágico en el que acaba, lo encuentro un poco inapropiado para su personaje.


Otro aspecto negativo es el abuso de flashbacks. Burger los utiliza en momentos muy precisos como contarnos el pasado de los protagonistas o descubrirnos el entramado final. Lo hace tan rápido y tan tan evidente, que resultan algo machacones, sobreotod al final, que los mete todos bien juntitos para que nos enteremos de todo (por si no lo habíamos hecho hora y media antes)

Sobre los flashbacks del pasado, destacar como fallo, algo muy habitual en algunas películas.

El joven Eisenheim, tiene un pase, pero la joven Sophie se parece a la Sophie adulta, como un huevo a una castaña. Se que esto no es muy importante ni trascendente para la trama, también que los espectadores lo tenemos muy asimilado, pero digo yo que no cuesta nada buscar a una actriz algo más parecida a Biel, para cuatro frases y 5 minutos de película.


A mi, además, la historia de amor me parece poco creíble. Han pasado 15 años después de ser únicamente amigos y darse como mucho algunos besitos. Eran adolescentes y fue su primer amor, y quien no lo ha tenido!. Hasta ahí estamos de acuerdo. Pero pasado tanto tiempo, se reencuentran y echan un polvete la mar de lindo y delicado y ya se juran amor eterno.

No sé..a mi me ha parecido muy pobre y poco elaborada. Un historia de amor muy cogida con pinzas, lo suficientemente creible para desencadenar toda la trama.

El final de la película, muy a lo “La casa de la pradera” se me ha antojado un tanto rídiculo, pero supongo que será cuestión de gustos.


En definitiva, una propuesta original pero que a mí me ha dejado una sensación agridulce. No cumple todo lo que promete, te hueles la historia y el final a leguas y ni trama ni personajes se desarrollan lo suficientemente bien como para estar hablando de un peliculón.

A pesar de ello, se agradece el riesgo y la mediana originalidad de una película que ha competido por hacerse un hueco entre numerosos remakes, secuelas, secuelas de secuelas, precuelas, superhéroes y adaptaciones de best-sellers.


También me apuntaría el nombre de Neil Burger para ir siguiéndolo la pista. Siendo El Ilusionista su segunda película, no es un mal comienzo y estoy seguro que con mejores guiones en sus manos, es capaz de regalarnos unas cuantas buenas películas de aquí a no mucho tiempo. Tengamos fe y paciencia.


Por cierto, a sabiendas que las nuevas ideas en Hollywood vienen a pares... próximamente la crítica de “The Prestige”, o como la titularon vergonzosamente en España, “El truco final. El prestigio”. Manda hue***.....


Lo mejor: Paul Giamatti; la sofisticada ambientación; la estética que recuerda al cine mudo de antaño.


Lo peor: Un final sorpresa sin sorpresa; personajes superficiales y tópicos; una historia con potencial desaprovechado.


Valoración personal: 6,5 sobre 10

jueves, abril 26, 2007

MEME Cinéfila

Tras un largo parón, vuelvo de nuevo manos a la obra con este mi humilde blog.

Ya sea por pereza o por falta de tiempo, he tenido que relegar el blog a “prioridades secundarias”.


Como novedad, podriamos decir que mi regreso a estos lares viene a petición del compañero blogero Mr. Bristow, que me ha pasado una de estas abundantes MEMEs que circulan hoy en día por la blogosfera. Así que esta vez, nada de crítica cinéfila, aunque por películas vistas en estos últimos día no será.

Bueno, tan solo diré que he visto una de mis películas más pendientes, Million Dollar Baby -del maestro Eastwood- y que me ha encantado. Una película sublime. Excelentes interpretaciones de todo el reparto. Sencillez y nulos efectismos para contar una historia de superación personal, dura y sobretodo, triste.

El sr. Eastwood hace de la historia más tópica, puro cine. Solo hay un motivo para no considerar “Million Dollar Baby” la mejor película de Clint Eastwood como director, y ese motivo es “Sin perdón”, toda una obra maestra.


Y ya, sin más dilaciones, la MEME.


Ésta trata de un listado de películas (de lo más variado, todo hay que decirlo) de la que hay que marcar las que uno haya visto. Teoricamente, el haber visto 80 o más películas de esta lista, viene a decir que no se tiene vida propia. Por supuesto, eso es discutible (por no decir que es una chorrada) y más sabiendo que el cine tiene la virtud de poderse ver en compañía (amigos, familia, pareja sentimental, mascotas...)

De todas formas, el objetivo final de todas las memes es conocer un poco a las personas que lees, como los tests de preguntas chorras que se mandaban antes por e-mail y que seguramente nadie rellenaba ni reenviaba, o almenos yo no lo hacía :P


Pero bueno, estas memes son interesantes si tocan un tema que te fascina, y en este caso me toca el cine, una de mis mayores pasiones.


Ahí va la lista. Además, hago una valoración muy general de lo que me han parecido, por si el sr. Bristow quiere hacerme algún reproche en concretom y darme así un poco de mi propia medicina xD


Ah! Y por si lo dudabais, según esto no tengo vida propia (y de quien será la vida que estoy viviendo?¿)

Leyenda: B = Buena M = Mala R = Regular P = Pasable


Las que he visto se encuentran en color. Algunas, las he visionado por curiosidad, por ganas, por fervor, de casualidad, por error, por desgracia, por obligación y otras bajo los efectos de substancias legales, entre otros motivos.


The Rocky horror picture show (tengo curiosidad por verla)
Grease (B, un clásico)
Piratas del Caribe (B)
Los elegidos
The Mexican (M)
El club de la lucha (R)
Starsky y Hutch (M)
La historia interminable (B)
Sillas de montar calientes (B, divertida y entretenida como bien sabe hacer Mel Brooks)
Aterriza como puedas (B, te partes)
La princesa prometida (B)

El reportero
Napoleon Dynamite (me han hablado bien de ella, así que ya caerá)
Dentro del laberinto(B)
Saw (B)
Saw II (R)

White Noise: Mas allá
La flor del mal
Ejecutivo agresivo (M)
50 primeras citas
Scream (B)
Scream 2 (P)
Scream 3 (M)

Scary Movie (B, de las pocas chorras actuales que me divirtió, sobretodo por el giro final)
Scary Movie 2 (Mala de narices)
Scary Movie 3 (M, pero tiene sus buenos momentos)

American Pie (B, de descojoné en la sala de cine con mis colegas. La he vuelto a ver y sin risas)
American Pie 2 (M, un payasada sin gracia)

American Pie: ¡Menuda boda!
American Pie presenta Band Camp
Harry Potter y la piedra filosofal
Harry Potter y la cámara secreta
Harry Potter y el prisionero de Azkaban (M, un peñazo de aúpa)
Harry Potter y el cáliz de fuego
Resident Evil (P)
Resident Evil 2
El chico ideal
Little black book
El bosque (me contaron el final, así que me la he ahorrado)
Lilo y Stitch
Lilo y Stitch 2
Buscando a Nemo (P, demasiado infantil para mi gusto)
Descubriendo Nunca Jamás
Señales (M, un coñazo)
El Grinch (M)
La matanza de Texas (1978) (B, para la época. Verla ahora puede ser un cachondeo padre)
La matanza de Texas (2004) (P, un correcto remake, a mi parecer)
Dos rubias de pelo en pecho (M, un bodrio, como todo lo que hacen los hermanos Wayans)
El efecto mariposa
El sueño de mi vida
Yo, robot (R, los efectos visuales se zampan la historia)
Cuestión de pelotas
Soldado universal (B, la mejor película de Van Damme, lo que para muchos significará poco, pero para mí no)
Una serie de catastróficas desdichas (R, la falta la chispa del cine “made in Burton”, pero tiene encanto)
Y entonces llegó ella (M, si es la de Aniston y Stiller)
Deep Impact (M, un tostón de cuidado)
Vaya par de idiotas (M)
Nunca me han besado
Los padres de ella (P)
Los padres de él (P)

Ocho noches locas
La sucia historia de Joe Guarro (ni se me ocurriría)
Una cenicienta moderna
La terminal (B)
Lizzie McGuire
Pasaporte a París
Dos tontos muy tontos (M, aunque tiene algún momento conseguido)
Dos tontos muy tontos: Cuando Harry encontró a Lloyd (M, completamente estúpida)
Destino final (B)
Destino final 2 (R)
Destino final 3
Halloween (B)
The Ring (M)
The Ring 2
2 colgaos muy fumaos
Prácticamente magia (M)
Chicago (si no fuera por Don “Gigoló”Gere y la Bridget Jones, la vería)
Ghost Ship (P)
Desde el infierno (R)
Hellboy (B)
La ventana secreta (R)
Yo soy Sam
Falsas apariencias (P)
El día de mañana (P)
Muñeco diabólico (P)
La semilla de Chucky
La novia de Chucky (M, vergüenza deberia darles hacer cosas como esta)
10 razones para odiarte (B, huye en parte de las típicas comedias de instituto. Se pasa un rato agradable)
Recién casados (M, como todo en lo que aparece Aston Kutcher)
Gothika
Pesadilla en Elm Street (B, la única)
Dieciséis velas
Titanes: Hicieron historia
Juego de honor
Bad Boys 2 (P, demasiado larga y ruidosa, pero francamente entretenida)
Nunca juegues con extraños (P, mejor de lo que esperaba gracias a la dirección de Dahl, más que a sus protagonistas)
Se7en (B, el mejor thriller de serial-killer de los noventa)
Ocean's Eleven (P)
Ocean's Twelve
Identity (B)
Lone Star
Al diablo con el diablo (M)
Depredador I (Muy buena, un clasicazo)
Depredador II (B, inferior a la primera y vapuleada injustamente, pero entretenidísima)

Independence Day (B, un divertimento con aire serie B)
Cujo
Una historia del Bronx (Muy buena)
En la oscuridad
Christine (P)
E.T. El extraterrestre (B, queda alguien que no la haya visto? Y a que esperas!)
Los chicos del maiz
La hija de mi jefe
Sucedió en Manhattan
Escalofrío
Best Bet
Cómo perder a un chico en 10 días
Alguien como tú
Las chicas del calendario (R)
Entre copas (pendiente)
Mars Attacks (M)
Horizonte final (M, empeiza bien pero acaba como una burda película de terror-gore)
Por siempre jamás
Forrest Gump (Muy buena)
Golpe en la Pequeña China (Buenísima, de lo mejorcito del maestro Carpenter)
X-Men (B)
X2 (B, superior a la primera)

Spider-Man (M, un bodrio, cutre y con un desfortunado reparto)
Spider-Man 2 (M, más de lo mismo)

Sky High: Una escuela de altos vuelos
Jeepers Creepers (B, de lo mejorcito del género de bajo presupesto de los últimos años)
Jeepers Creepers 2 (P, topa con molestos tópicos, pero se disfruta)

Atrápame si puedes (pendiente)
Los otros (M, un tostón con un buen final que hace que se la sobrevalore, a mi parecer)
Ponte en mi lugar
El imperio del fuego (P, arriesgada, con un buen y original planteamiento desaprovechado)
Crueles intenciones (P)
Crueles intenciones 2
¡Este cuerpo no es el mío! (M, un bodrio)
Fanática
El milagro
Aquellas juergas universitarias (M)
El diario de Noa --> posiblemente Un paseo para Recordar sea mejor...
K-Pax (B)
El señor de los anillos: La comunidad del anillo (P)
El señor de los anillos: Las dos torres (B)
El señor de los anillos: El retorno del rey (B)

Un paseo para recordar (no se cual es. Un paseo por las nubes o Algo que recordar? Puede ser un error en la lista)
Hitch: Especialista en ligues
El quinto elemento (Muy buena)
Star Wars Episodio I: La amenaza fantasma (M, un peñazo)
Star Wars Episodio II: El ataque de los clones (está la pusimos una vez con los amigos y acabamos dejándola de ruido de fondo sin prestarle la más mínima anteción)
Star Wars Episodio III: La venganza de los sith
Star Wars Episodio IV: La guerra de las galaxias (P, toda una revolución, aunque fuese el fin de la ciencia-ficción inteligente y crítica)
Star Wars Episodio V: El imperio contraataca (B)
Star Wars Episodio VI: El retorno del jedi (P)

La tropa de Beverly Hills
El factor sorpresa
Air Force One (M, patriotisma nauseabundo)
A las duras y las maduras (P, divertida)
Trainspotting (lo sé, es un pecado. Me fustigo por ello)
El sótano del miedo
Terciopelo azul
Sonrisas y lágrimas (B)
Tú a Boston y yo a California (P)
Tú a Lodres y yo a California (M)
Los pájaros (B)

Terminator (B)
Terminator 2 (Muy buena)
Terminator 3 (M, un fracaso a todos los niveles)

Empire Records
SLC Punk
¿Conoces a Joe Black? (P)
Pesadilla antes de Navidad (B)
El silencio de los corderos (B)
Sleepy Hollow (B)
Extrañas coincidencias
24 Hour Party People (B)
Sangre por sangre
Thirteen
Manic
American history X (Muy buena)
Deep blue sea (M)
George de la jungla (M, horrible)
Operación Canadá
Big Black Titties
Buen rollito
The Jacket
Mi pequeño pony


Ale! Esto es todo. Y para seguir con la cadena y la supuesta tradición, le paso esta MEME, esencialmente, a Jaume Lorite, HumanAfterAll, Crunch, Rose, Nicktime, Miguel Angel, Faraonika, Octopus, John Trent y quien lo desee, así que si no has sido nombrado, puedes enlazarme tu MEME en un comentario y de buen grado le echaré un vistazo. A los aludidos, espero que me correspondan. Y si no, pues tampoco pasa nada.


Por cierto, a Cinematic le debo una MEME. Espero que sepas perdonarme. Con menor o mayor retraso, de seguro que la publicaré.


Saludos :)



domingo, abril 01, 2007

“Sky Captain y el mundo de mañana” o cuando un capricho sale caro

Atención: Hay algún que otro spoiler.


“Sky Captain..” aterrizó en nuestras pantallas ya hace un tiempo como una propuesta innovadora y original sobre el cine de aventuras. Y en parte, podríamos decir que lo era, aunque tenía más de innovadora en el aspecto técnico que de original en todo lo demás.


Como todo cuento, esto empieza por un: Había una vez...


Había una vez un niño grande llamado Kerry Conran que quiso que su sueño se hiciera realidad y que tras un duro trabajo de 10 años y de realizar en el garaje de su casa un corto de 6 minutos llamado “El mundo de mañana”, logró encandilar a unos productores de Hollywood ávidos de un nuevo revienta taquillas que engrosara sus cuentas bancarias.

De esto modo, el sr. Conran logró financiación (unos 70 millones de dólares) para su ansiado proyecto, un film retrofuturista con robots, portaaviones aéreos, héroes intrépidos, damas hermosas y villanos excéntricos.

Para ello, contó además con un reparto de estrellas hollywoodienses de buena reputación y mejor presencia, que lograra captar la atención del público (por si la estética no lo conseguía). Y como el sr. Conran solo quería trabajar con los mejores, pues se contrató a los genios de la Pixar para encargarse del apartado visual.


Dicho esto, la cosa apuntaba a un peliculón, pero no fue así. Ni la crítica ni el público respondieron como se esperaba.

Como no sé lo que pasa por la cabeza de millones de personas para despreciar un film de estas características, me limitaré a dar mi punto de vista, que ese si lo conozco bien.


Punto 1: El film de Conran bebe de las películas de antaño, concretamente de las películas fantásticas y de aventuras de serie B de los años 30 y 40, así como de los cómics pulp de la época. Encontramos referencias a obras de culto tales como King Kong o El Mundo Perdido, entre otras muchas más.

No obstante, la obsesión de Conran por plasmar todo aquello que admira y fascina en una sola película (error y/o virtud habitual en la ópera prima de muchos directores), hace que el resultado sea un mejunge tan dispar y contradictorio que las continuas referencias de unos se encuentran pisoteadas por las referencias de otros.

Así pues, en un film retrofuturista con robots gigantes de por medio, aparece también una isla plagada de monstruos y seres prehistóricos salidos de la mente del propio Sir. Arthur Conan Doyle, con la excusa barata de ser “un experimento más del malvado Totenkopf” (el antagonista el film). De haber aparecido por ahí el mismísimo Frankenstein, no dudo ni por un momento que la conclusión a la que hubieran llegado los protagonistas sería la misma: un experimento más de Mr. Totenkopf.

Hay tanto guiño, que el film acaba siendo un refrito de detalles de todas aquellas historias sin llegar a concretar en nada y perdiendo el rumbo de la trama en muchos momentos. Y bueno, cuando digo trama lo digo muy ampliamente, porque bien podría ser la sinopsis de un videojuego y no más. Entiéndase mejor en el siguiente punto.


Punto 2: La historia es la consecución de acciones y lugares puestos en línea a los que los protagonistas llegan porque así lo dice en el guión. Una vez más, las conclusiones a las que llegan son de vergüenza ajena.

“Sky Captain...”, más que una película parece un videojuego de plataformas en el que se van superando una serie de obstáculos que van aumentando de dificultad a medida que avanza el metraje.

De hecho, los personajes tienen la misma profundidad (o menos) que un pixelado héroe de la PlayStation. Pero bueno, eso ya es el punto 3 y aún no he acabado con este.

El principio de la película es prometedor, un con aire a film-noir bastante encandilador. Pero eso se desinfla a las primeras de cambio. La historia se va simplificando cada vez más hasta tornarse plana y facilona y sustentada únicamente por espectaculares escenas de batallas aereas (muy gratificantes, eso sí) y poco más.

Hay momentos que a uno parece que le estén tomando el pelo, como cuando después de quedar arrasada la base del Capitán Sky (Jude Law), la compañera periodista de éste encuentra el trozo de mapa que Dex (el amigo y mano derecha de Sky) deja como pista para que sepan donde se encuentra la guardia del malo maloso. Sí claro, y yo voy y me lo creo.

Entre tanta destrucción, resulta paradógico que ese trozo de papel vaya a significar algo. Y de deducir que así es (gracias al garabato en forma de avión que en él hay), asusta la facilidad con la que miran al sitio adecuado y preciso donde se encuentra dicho papelito.

Si eso tengo que tragarmelo sin hacerme preguntas o causarme indignación, vamos apañados.

Parece que el guión lo haya escrito un niño de 5 años. Y ya no lo digo sólo por cosas así, sino por diálogos anodinos que rallan lo absurdo. Sólo algunas gracias de vez en cuando y algún chistecito fácil de turno logran captar nuestro interés por unas conversaciones insustanciales y vacíos.


Punto 3. Pero para vacios, los personajes. Personajes planos y estereotipados al límite que no se desarrollan ni queriendo.

Tenemos al encantador y valiente héroe sin miedo y amigo de sus amigos, interpretado por Jude Law, que en algunos momentos cumple con su cometido pero que en otros deja mucho que desear (como cuando se muestra apenado por el rapto de su amigo Dex...sin comentarios)

Luego tenemos a la intrépida, atractiva y orgullosa periodista, una especie de Lois Lane pero en rubia e interpretada por una Gwyneth Platrow más sosa de lo habitual, lo cual ya es decir mucho. Su personaje hacaba siendo de lo más repelente.

Luego tenemos a Angelina Jolie, que en el póster promocional de la película se le daba un protagonismo que luego en la película no tiene. Su personaje aparece escasos minutos y lo hace para resolverle la papeleta a los protas con una virtuosidad increíble (pues ya podría haber aparecido antes...)

También uno se pregunta que demonios hace un portaaviones de origen inglés en medio del Nepal, por mucha llamada de socorro que el Capitán Sky le haga. De no encontrarse a los alrededores, no dudo que hubieran tardado horas y horas en llegar en esos enormes y lentos portaaviones. Pero eso es lo de menos. Que alguien me diga si el aparatito de morse del avión de Sky está conectado directamente con la señorita Jolie, porque por lo visto así es (tampoco voy a hacerme demasiadas preguntas sobre ello)

En cuanto al resto, tenemos a un Giovanni Ribisi que diría yo que es de lo mejorcito del film, aunque al final de la película aparezca en el momento oportuno y en el lugar exacto con la excusa de que se estaban escapando justo cuando ellos (los protas en peligro) llegaban. Ya claro...

También anda por ahí Bai Ling, en un personaje hecho a la medida de sus limitaciones interpretativas, es decir, un robot. En ese momento, también me hago una pregunta. Como puede ser que en una película plagada de robots arcaicos y de aspecto retro, aparezca un esbelto cyborg de apariencia humana? Toda una revolución tecnológica, no os parece?

Entonces para que construir enormes y lentos robots, si puedes crear un ejército de Terminators?

En fín, otra incongruencia que hay que pasar por alto si no quiere disfrutar de la película.


Eso sí, lo peor llega cuando tenemos al mismísimo Laurence Olivier en pantalla, “caracterizado” como el Dr. Totenkopf. Y os preguntareis como, si ese señor ya no se encuentra en el reino de los vivos. Pues la repsuesta es fácil: aparece de la misma forma que Marlon Brando lo hacía en Superman Returns. Así es, digitalmente. Eso sí, tuve que darme cuenta de ello gracias a los créditos finales, porque durante la película ni me percaté (quizás esté perdiendo facultades)


En definitiva, que Kerry Conran estaba tan cegado por plasmar su sueño con la estética retro y sus referencias al art decó, al cine de serie b, a las historietas pulp y demás cosas, que se olvidó por completa de otorgarle alma al proyecto.

Un bonito y fascinante envoltorio, para una historia plana, vacía y sin alma, con personajes más planos aún que la propia historia y cargados de típicos tópicos.

Diálogos insipidos, incroguencias a montones y guiños a miles, para un film que incluso visualmente no acaba de convecer, porque si bien los diseños y la tecnología retro son notablemente de mi agrado (adoro todo lo retro y pulp que se plante ante mis ojos), el aspecto difuso, a veces casi borroso, y el extraño y casi molesto tratamiento de fotografía, hace que no podamos disfrutar al máximo de lo que estamos viendo. Todo acaba resultando demasiado artificial y parece que no hayan podido superior la linea que separa el cine de una intro de videojuego.


Al sr. Conran le ha pasado lo mismo que a una de las referencias a las que quería imitar.

Su película es como el Styling o cómo la estética está por encima de la funcionalidad.

Lo que podía haber sido una digna sucesora de las películas de antaño o de las más recientes aventuras de Indiana Jones, se queda en un intento interesante, elegante y por momentos agradable que se queda por debajo de las expectativas que ofrecía (y en mi caso, tampoco eran muchas).


A pesar de todos estos puntos en contra aquí relatados, sí la película se ve sin pensar demasiado, sin buscarle la credibilidad, sin importarte lo plano que sea el argumento y dando más importancia a la acción que a los personajes, sin duda puede ser un favorable entretenimiento de domingo por la tarde.


A mí me ha resultado de fácil digestión. Y no dudo que me olvide de ella con la misma facilidad. Tampoco creo que con el tiempo se convierta en un film de referencia o de culto para los aficionados al género.


Lo mejor: la estética y diseños retro que se pueden contemplar; algunas referencias a los clásicos de la serie B; que no se exceda en el metraje.


Lo peor: personajes planos e insustanciales; un guión sin pies ni cabeza (las motivaciones del sr. Totenkopf no quedan muy claras, aunque así lo parezca); un aspecto y desarrollo de la acción más propios de un videojuego que de una película; una cargante e insípida Gwyneth Paltrow, a la que muchos idolatran y a la que a un servidor no le convence lo más mínimo.


Valoración personal: 2,5 sobre 5 (Tan interesante como irregular)


domingo, marzo 25, 2007

“300”, les recordaremos

Brutal, impresionante, sobrecogedora, alucinante, demoledora y un sinfín más de ajetivos que me servirían para calificar la película que en un sólo fin de semana en USA ha conseguido recaudar 71 millones de dólares, consiguiendo así ser la película más taquillera estrenada en un mes de marzo.

Y el mérito no se lo quita nadie.


“300” es una película épica con todos los ingredientes del género: batallas, honor, traición, amistad, amor..., pero rodado de forma adrenalítica, sin apenas respiro para el espectador y con una puesta en escena abrumadora, que consigue dar forma y vida (con absoluta fidelidad) al cómic de Frank Miller.


Snyder no se corta un pelo a la hora de utilizar y abusar de la cámara lenta, de los desmembramientos y decapitaciones y de la testosterona de los espartanos. Y la verdad, en una época tan políticamente correcta como la actual, eso se agradece mucho.

Hasta ahora, ninguna otra película épica había hecho apología de la venganza y de la guerra sin concesiones ni tregua desde que un servidor alucinara tiempo atrás con la excepcional “Conan el bárbaro”.


Snyder, director de la mejor película de zombies de la historia (por mucho que le pese al maestro Romero), ha conseguido hacer de “300” un producto que no solo entretiene, sinó que deja huella (y manchas xD)

Algunos la acusarán de hiperviolenta, pero que importa eso? Esto está hecho para el disfrute y regocijo del personal. Y en mi opinión, eso no le quita muchas de las virtudes que posee a nivel cinematográfico.

Cierto que el guión no da para mucho y en algunos momentos puede resultarnos una historia un tanto vacía, pero ese es el testamento del cómic y hay que respetarlo. Aún así, Snyder le confiere una fuerza arrebatadora y solemne (que ya de por sí tiene la historieta gráfica)


No hay duda de que lo más atractivo del film es su puesta en escena. Si bien no soy muy partidario de la pantallita verde, en este caso no puedo negar que su uso está más que justificado.

De ninguna otra manera se hubiera podido captar al esencia que impregna cada una de las viñetas de Miller.


Es importante destacar también la portentosa banda sonora, que le confiere al film una energía y un vigor brutales. En los momentos más intensos, sea una batalla, un discurso o una lamentación, el espectador se adentra en la atmósfera del film de forma casi inmediata y sin ningún tipo de esfuerzo.

Esa mezcla de tambores, guitarras eléctricas y cantos gregorianos le otorgan el broche de oro a la película.


Mención a parte merecen los actores, en especial un feroz e irreconocible Gerard Butler, que a partir de hoy será recordado, para bien o para mal, como el gran Leónidas, Rey de Esparta.

La verdad es que lo que más miedo me daba era que su interpretación perdiera, en el doblaje al español, la garra que la voz original tiene. Pero por suerte, mis temores se disiparon a los pocos minutos de empezar la película. Si bien es cierto que no se puede igualar al original (el trailer en v.o. es realmente imponente), el actor y doblador catalán Jordi Boixaderas (voz habitual de Russell Crowe y Sean Bean) consigue transmitir de forma más que correcta (correctísima) la personalidad del León de Esparta. Un acierto total (aunque a veces la traducción literal de los diálogos no encaje con le gesticulación del actor)

De hecho, era la voz que un servidor tenía en mente para el posible doblaje. Y casualidad o no, así ha sido. Además, el doblaje del provisional trailer en español que circulaba por youtube hace algunas semanas era verdaderamente desalentador.


Doblaje a parte, Butler se sale y incluso aunque se muestre serio y despiadado, hay en él -en todo momento- sentimientos (buenos y malos) y una sensación de respeto envidiables. Y a eso le añadimos ese toque chulo y burlesco de algunas escenas, que arracan unas buenas carcajadas al espectador, en especial los momentos de vacileo ante el emperador Jerjes (un descojone señores, muy a lo Casino Royale)

Por cierto, Jerjes resulta un tanto ambiguo y eso añadido a un doblaje algo desafortunado, hace que algunos momentos que deberían provocarnos temor, nos provoquen unas risas de infarto. Aquellos que hayan visto la película sabrán a que me refiero.


Por lo demás, todos los actores están notables en su trabajo. Desde mi adorada Lena Heady, que da vida a una mujer fuerte y apasionada (ya tocaba ver un personaje femenino de estas características, sin que parezca una mamarrachada como la grotesca Lara Croft), hasta David Wenham o Vincent Regan (curtidos ya en esto del cine épico), pasando por Dominic West, dando vida al indeseable traidor de turno.


Por lo tanto, todos aquellos que vayan al cine a ver la violenta y sangrienta batalla de las Termópilas, aquellos que vayan predispuestos a disfrutar de un nutrido festín de amputaciones y decapitaciones, aquellos que esperen ver a criaturas dignas de la mismísima tienda de los horrores, solamente puedo decirles que no saldrán defraudados.

Pero aquellos que esperen una lección de historia y una cinta épica como las de antaño, que no se equivoquen de sala, porque para eso ya existe la versión de 1962 de Rudolph Maté, “El león de Esparta”, que nada tiene que ver con la obra de Snyder.

Frank Miller se inspiró en la batalla real, no más. Si a “Gladiator” se lo perdonamos, también podemos perdonárselo de “300”.


Una cosa más, aquellos de estómago sensible o mente muy conservadora, que se abstengan de su visionado, porque seguramente les parecerá denigrante y salvajemente deshonesto e inmoral.


A todos los demás, espero y deseo que les aproveche la cena en el infierno. Yo repetiría con mucho gusto.


Lo mejor: Gerard Butler como Leónidas; la cuidada puesta en escena; los perfeccionados efectos especiales (nótese sobretodo en algunas decapitaciones); la brutal y acorde banda sonora; que los diálogos y la voz en off no nos resulten ridículos y que las interpretacione no nos parezcan sobreactuadas como sí sucedió en Sin City; que sus dos horas se nos hagan cortas.


Lo peor: Que se la considere vacía por tener un guión un tanto flojo y exaltado; que algunos se identifiquen con la cultura espartana (no son precisamente un modelo a seguir); que las elevadas expectativas de algunos les impidan disfrutar de la película; que sus dos horas se nos hagan cortas.


Valoración personal: 4,5 sobre 5 (Muy buena)


Saludos ;)

domingo, marzo 04, 2007

Eclipse Total


Casualidad o no, ayer día del eclipse lunar me dispuse a ver “Dolores Claiborne”, retitulada aquí con el pomposo título de “Eclipse total” (de ser “mortal” hubiese quedado demasiado obvio, supongo).


“Eclipse total” está dirgida por Taylor Hackford (Pactar con el diablo, Ray) y se basa en una novela de Stephen King. Leído esto, uno puede pensar: otra película más de terror/suspense basada en un relato el prolífico escritor. Pues no.

En este caso lo que se nos ofrece es una película de intenso dramatismo con toques de intriga muy bien ejecutados.


No todas las novelas de Stephen King son de terror y queda patente que sabe tocar muy bien otros géneros, como son el suspense y el drama. Lástima que últimamente se dedique a autoplagiarse y escribir refritos de rápido y fácil consumo (con la esperanza de ser llevados al cine y sacarse así unos dólares extra)


Sinopsis extraída de filmaffinity:

Dolores Claiborne (Kathy Bates) es acusada del asesinato de Vera Donovan, la dueña de la casa en la que trabaja como asistenta desde hace más de veinte años. Selena (Jennifer Jason Leigh), la hija de Dolores, vuelve a su pueblo natal para intentar probar la inocencia de su madre, pero allí se tendrán que enfrentar a un implacable detective y a un pasado oscuro.


El inicio de la película es prometedor (con una Kathy Bates muy a lo “Misery”) y ya logra en pocos minutos captar nuestra atención. La duda que se nos crea en estos primeros minutos se mantiene hasta el final, todo ello amenizado con el más inquietante suspense y con unos personajes que se van desarrollando adecuadamente a medida que la trama avanza.


Los trapos sucios del pasado, los secretos y las mentidas confluyen en una borágine de sentimientos que mantienen en vilo al espectador de principio a fin.

Kathy Bates está soberbia en su papel de mujer fuerte y tenaz. Toda una lección de interpretación. Jennifer Jason Leigh (bastante desaparecida últimamente) logra también una interpretación más que convincente como la amargada y depresiva hija de Dolores Claiborne.

Christopher Plummer y David Strathairn conforman los personajes más oscuros y despreciables de la historia (en especial el personaje de Strathairn)


En la historia convergen presente y pasado (mediante flashbacks realmente logrados) de modo que podamos apreciar todos y cada uno de los aspectos básicos que conforman las personalidades de cada uno de los personajes, desde la pérfida Vera Donovan hasta el irritante detective Plummer.


Los flashbacks que nos transportan al pasado destacan principalmente por un muy efectivo trabajo de fotografía. Mientras que el presente se nos presenta de forma fría con tonos grises y azulados, el pasado recoje tonalidades más calidades, ofreciendonos de ésta manera un contraste muy significativo y claramente diferenciador.


También es importante resaltar la música compuesta por Dannfy Elfman, que nos facilita la tarea de sumergirnos en la trama en los momentos más sobrecogedores.


Sin duda, ésta película es un claro ejemplo de buen trabajo en equipo (dirección, guión, interpretación, fotografía y banda sonora) con magníficos resultados.


La tragedia por la que pasan tanto Dolores como su hija Selena y el modo en que ésta afecta y condiciona sus vidas, es sin duda el punto clave de toda la historia y es lo que da profundidad a un film que sin dejar de lado la intriga, consigue transmitirnos la visión de una realidad social que una vez existió y cuyos problemas, de una forma más o menos evidente, siguen estando presentes en la actualidad.

Taylor Hackford mantiene el suspense y el dramatismo en perfecto equilibrio y logra mostrarnos temas tan peliagudos de una forma inteligente y convincente a todos los inveles.


Una película recomendable y cuyo visionado hará o debería hacer reflexionar a más de uno.


Lo mejor: la magistral interpretación de una Kathy Bates pletórica; una trama intrigante y un ritmo llevados con oficio; secundarios competentes y sobretodo creíbles; perfecto desarrollo y evolución de los personajes y de la historia; buen trabajo de fotografía.


Lo peor: que fuera vilmente despreciada en los Oscars de ese año; que apenas nadie se acuerde ella.


Valoración personal: 4 sobre 5 (Buena)