martes, abril 29, 2008

Leatherheads (Ella es el partido), juego a tres bandas

Tres son ya las películas que tiene en su fimografía George Clooney como director. Su opera prima fue la curiosa aunque irregular “Confesiones de una mente peligrosa“, y luego le siguió la notable “Buenas noches, y buena suerte” con la que consiguió 6 nominaciones a los Oscars de aquel año 2005, incluyendo la de mejor película (aunque finalmente no logró ninguna estatuilla)

Su tercer, y por el momento, último trabajo es la película que nos ocupa y que en España se estrenará presumiblemente en junio bajo el horroroso título de “Ella es el partido”.
De las tres, ésta es sin duda la apuesta más comercial de Clooney aunque no por ello la de menor valía.

Clooney es Dodge Connolly, un encantador futbolista cuyo sueño es llevar el fútbol al mayor público posible. Cuando el patrocinador de su equipo entra en quiebra y la misma liga está a punto de sucumbir, Dodge decide convencer a una joven estrella del fútbol universitario, Carter Rutherford (John Krasinski), para que se una a su equipo, con la esperanza de que así su fama le de un nuevo empujón al deporte, que buena falta le hace.

Por otro lado, a la hábil periodista Lexie Littleton (Renée Zellweger) le han encargado la tarea de ganarse la confianza de Rutherford y desenmascarar la imagen de héroe de guerra que éste ha conseguido tras regresar del campo de batalla.


En el momento en que los tres personajes entren en contacto es cuando empezarán a surgir los conflictos entre ellos.
Connolly y Rutherford intentarán cada uno por su cuenta conquistar el corazón de la atractiva Littleton, lo que provocará alguna que otra disputa. Por si esto fuera poco, Connolly deberá aguantar además su condición de segundón dentro del equipo, dada la expectación y admiración que está causando su nuevo y famoso compañero de juego.
Littleton, por su parte, intentará resistirse a los encantos de Connolly para poder llevar a cabo su desleal tarea de encadilar al bonachón de Rutherford para que éste le confiese lo que realmente ocurrió cuando estuvo en la guerra.

Con semejante embrollo no es de extrañar que se den situaciones de todo tipo, desde peleas de lo más cazurras hasta momentos de lo más melosos, todo ello con el objetivo de hacer pasar un rato agradable al espectador, y doy fe que Clooney lo consigue. Y es que le director sabe como dirigir a su equipo y que jugadas debe llevar a cabo para que el público disfrute.

No hay nada en su juego que sea excesivamente complicado ni arriesgado. La mayoría de las situaciones uno se las ve venir e incluso el final es de lo más previsible, sin embargo eso no evita que uno esté entretenido durante todo el tiempo que dura la película. Quizás dos horas se antojen un tanto excesivas para una comedia tan sencilla como esta, pero lo cierto es que Clooney consigue hacerlas bastante ligeras gracias a que en todo momento ocurre algo que hace avanzar la trama. Ciertas situaciones donde la comicidad entre los actores es imprescindible, permiten que la historia transcurra con buen ritmo y sin decaídas.


Algo que tampoco puede fallar es la química entre los protagonistas, y en ese aspecto se puede decir que Clooney y Zellweger forman una buena pareja delante de la cámara.

Clooney encaja perfectamente en su rol de atractivo y simpático cuarentón, papel que el actor ha interpretado hasta la saciedad y que aquí repite sin problemas. Mientras, Zellweger sorprende con su personaje, una mujer de armas tomar que se debate entre el amor y su carrera profesional.
Él suele gustarme en casi todas sus películas pero reconozco que ella, por lo general, me crispa bastante. Por suerte aquí se ahorra sus habituales muecas de pánfila y deja al descubierto la actriz que de vez en cuando puede ser (en Chicago hacía también un buen trabajo)

A la citada química entre ambos se le une unos ingeniosos diálogos que le dan bastante juego a la relación que ambos mantienen en el film.

John Krasinski, más conocido por la serie The Office que por sus (pocos) papeles en cine, cumple también con su personaje, ayudado sobretodo por esa carita de no haber roto nunca un plato.

Los secundarios, otra parte indispensable del equipo que maneja Clooney, son otro punto a su favor, destacando así a Stephen Root como el amiguete de Donnolly y a Jonathan Pryce como el mezquino representante de Rutherford.


La película se desarrolla con un cierto aire clásico, recordándome mucho a esas comedias de enredo que protagonizaba la genial pareja fque formaban Rock Hudson y Doris Day allá por los 60 y que tan buenos ratos me hicieron pasar.

El humor se debate entre lo pícaro y lo payaso. El tema amoroso se toca con bastante delicadeza sin que en ningún momento hayan escenas subidas de tono ni nada por el estilo. Vamos, que está todo muy medido para que pueda contentar a todos los públicos.

A la vez que se nos cuenta un poco la historia de como a mediados de los años 20 el fútbol ascendió a deporte de masas, también atendemos a los avatares de tres personajes bien distintos entre sí; el cuarentón al que su estilo de juego le quedan los días contados en la liga profesional de fútbol; el ingenuo universitario que finge ante su estatus de héroe de guerra mientras triunfa en el deporte que le ha dado la fama; y la ambiciosa periodista que busca el ascenso a toda costa sin importarle a quien deba pisar para conseguirlo.


“Leatherheads” es, pues, una simpática comedia que se ve con agrado aunque probablemente no deje huella en el espectador. Tiene una trama simplona y sus personajes son típicos, pero la historia funciona sin demasiados alardes gracias a sus protagonistas y a sus escasas pretensiones.

Es una de esas películas que quizás se olvidan con facilidad pero por las que uno no siente haber tirado el dinero a la basura. Como comedia romántica que es, resulta de lo mejorcito que se ha hecho en mucho tiempo, algo que por lo visto es más dificil de conseguir de lo que parece.

Aunque el tema del fútbol americano y la época en la que se desarrolla la historia os puedan echar para atrás, recomiendo que le deis una oportunidad si esa semana no encontrais nada en la cartelera que os seduzca.


Lo mejor: los diálogos que mantienen Clooney y Zellweger y la química entre ambos.

Lo peor: que resulte tan previsible


Valoración personal:
Correcta

6 comentarios:

Jorge - cinenovedades dijo...

Por lo general este tipo de propuestas suelen entretenerme casi siempre, que por lo que escribes en tu buena reseña es lo que sucede aquí. Asi que será un placer darle un vistazo en cuanto pueda. Con respecto a las otras dos películas de Clooney coincido en que "Buenas Noches y Buena Suerte" es una gran cinta, la que no he podido ver (por esas cosas raras del destino) es "Confesiones de una mente peligrosa". Tendré que ponerme al día.

Saludos, Jorge.

Pliskeen dijo...

Con lo dificil que es encontrar una comedia recomántica decente, se agradece la sencillez y la simpatía de una propuesta como "Leatherheads".

"Confesiones de una mente peligrosa" partía de una idea muy interesante y la verdad es que tenía momentos bastante buenos, pero finalmente se me hizo pesada y aburrida, pese a la gran labor de Sam Rockwell como protagonista absoluto.

Cuando veas ambas ya me contarás que te parecieron ;)

Saludos :)

Rose Mulligan dijo...

Esta semana tenía películas más apetecibles que esta (desde mi punto de vista) para ver!! Pero tendré en cuenta tu crítica si veo esta película algún dia!
Desde que veo The Office, John Krasinsky me cae muy bien, así que (curiosamente) es el que más me llama la atención del reparto!! jaja, lo siento por Clooney! Aunque tengo pendiente ver Buenas Noches y Buena suerte, así que si me gusta mucho igual recapacito y veo sus otros trabajos...
¡¡Saludos!!

Pliskeen dijo...

Esta película se estrena en junio, así que aún tendrás que esperar un poquito si quieres echarle un ojo ;)

Las tres películas de Clooney como director son muy distintas entre sí, por lo que no te fies de una para decidir ver las otras. De hecho, si primero ves ésta quizás luego las otras dos te decepcionan, o viceversa.
De "Buenas noches, y buena suerte" primero leéte la sinopsis, porque si el tema no te interesa puede que luego la película te aburra.

Saludos ;)

Chacal dijo...

Curiosamente mucha gente se aburrió con Buenas noches y buena suerte y a mi me parece de lo mejorcito estrenado aquel año. Quizás probablemente sea porque quería transmitirte un mensaje, y Clooney para eso demostró una gran valía.

Aqui sólo pretende hacer pasar un rato entretenido al espectador, lo que ocurre que lo hace con un estilo y una forma de hacer cine muy acorde con lo que se llevaba hace medio siglo pero no con lo que se lleva ahora. Y tampoco es que pida yo argumentos novedosos, pero aqui más que a Rock Hudson y Doris Day como citas me recordó a los más antiguos Clark Gable y cualquiera de sus partenaires en sus múltiples films.

Ahora que bueno, quizás también influye mi poca predisposición a los films de deportes (y es que de por si me aburren hasta los deportes de la vida real) y que como comedia romántica no me cuenta nada que no haya visto, y encima me lo envuelve todo en un argumento requetevisto innumerables veces.

Eso si, Clooney sabe lo que puede hacer y aqui lo hace muy bien, aunque yo no le encuentro mucha química con la Zellweger aunque bueno, eso va por gustos (bueno, como la opinión de la película).:)

Pliskeen dijo...

Curiosamente a mí el deporte no me interesa demasiado, pero en cambio las películas sobre deporte me gustan. Extraño, cuanto menos xD

Pocas personas conozco que hayan visto "Buenas noches y buena suerte", y de esas pocas todas se aburrieron.

Yo creo que si hubiera durado más tb me hubiera aburrido, pero siendo el metraje el justo y necesario, la verdad es que me gustó. Eso sí, es una película muy teatral, de pocos escenarios y mucho diálogo (y monólogo), y eso es un tipo de cine no apto para todos los paladares.
Además explica un hecho muy importante para la nación americana, pero que al público español le importa más bien tres pimientos, con lo cual creo que la historia ya de por sí no atrae por estos y por eso muchos se aburren, es decir, no tanto por la película en sí (ritmo, dirección, actores) sino por la temática.

Saludos ;)