jueves, marzo 18, 2010

“Brothers (Hermanos)” (2009) - Jim Sheridan

crítica Brothers (Hermanos) 2009 Jim Sheridan
Cada vez más Hollywood tiene la mirada puesta fuera de sus fronteras a la hora de buscar material que pueda ser carne de remake. Al tratarse de películas extranjeras y mayormente de habla no inglesa, no suelen tener mucha distribución en tierras yanquis. Eso las convierte en producciones desconocidas para el público americano y, por tanto, en una fuente de historias para que los estudios las adapten a su estilo sin necesidad de esperar un tiempo prudencial (aunque para evitar eso ya han inventado el “reboot”)

Esta es una práctica que ha existido siempre (solían hacerse versiones sobre todo de películas francesas, alemanas e italianas), pero que ahora se ha extendido aún más dada la escasez de ideas imperante. A la vez que saquean continuamente sus propios clásicos, buscan también en Europa o Asia esa “inspiración” para elaborar nuevas películas. Cualquier film que goce de reconocimiento por parte del público y/o la crítica es objeto de remake.

Ha ocurrido incluso con España con el remake de REC (allí Quarantine), y pronto veremos las versiones americanas de la sueca "Déjame entrar" o la alemana “El Experimento” (peliculón), entre otras tantas.

Lo bueno que se puede sacar de todo esto es que estos remakes sirvan, de algún modo, para dar a conocer sus homónimas originales, o en todo caso, éstos sean llevados a cabo por cineastas con verdadero talento -como es el caso que nos ocupa- y no por vulgares mercenarios, y así el resultado sea de calidad.

Brothers se basa en la cinta danesa "Brothers (Brødre)" (2004) de la directora Susanne Bier (Cosas que perdimos en el fuego), y su responsable es nada menos que Jim Sheridan, todo un especialista en dramas (nunca me cansaré de recomendar “En el nombre del padre”)

Como su título ya sugiere, la historia trata de dos hermanos, Sam y Tommy, muy distintos entre sí. Sam (Tobey Maguire) tiene una vida idílica: es un respetable Capitán del Ejército Estadounidense, tiene una bella esposa y dos hijas pequeñas muy avispadas. Mientras que Tommy (Jake Gyllenhaal), que acaba de salir de la cárcel, es una bala perdida que siempre ha vivido a la sombra de su hermano mayor.

Cuando Sam es enviado a Afganistán en una misión, la vida de ambos cambiará para siempre.
Tras un inesperado ataque, Sam cae en manos del enemigo, y tras meses de búsqueda, el gobierno le declara fallecido o desaparecido. Tras saber la noticia y celebrar un funeral, su hermano Tommy decide cuidar de su cuñada Grace (Natalie Portman) y sus sobrinos.

Al principio, la relación entre ellos no será muy afectuosa, pero con el tiempo, y tras un inesperado cambio de actitud por parte Tommy, éste terminará ganándose el cariño de las pequeñas y también de ella. Pero cuando los sentimientos entre Tommy y Grace empiezan a ir un poco más allá del mero cariño, recibirán una inesperada noticia… Sam sigue vivo y pronto regresará a casa.



Antes que nada, huelga decir que no he visto la película de Bier, por lo que no puedo juzgar hasta qué punto se parecen, y si guionista y director se han limitado o no a calcar el original.

De todas formas, creo que como en otras ocasiones, es mejor juzgar lo que tenemos delante independientemente del hecho de que sea un remake. Una vez valorado el film como tal, se pueden, si se quiere, establecer las comparaciones que uno crea oportunas.

A priori, y leyendo las sinopsis, no parece que sean muy diferentes una de otra, e incluso el contexto histórico es el mismo: la Guerra de Afganistán. Si bien hay que decir que poco importa de qué guerra se trate, ya que la película no pretende entrar en cuestiones políticas ni nada por el estilo. Brothers es, ante todo, un retrato de las consecuencias colaterales que tiene la guerra, sea cuál sea ésta.


La desaparición de Sam cambia por completo la vida de su familia. Grace debe seguir su vida sin un marido y sin un padre para sus hijos. Y el descarriado de su cuñado intentará redimirse tras este trágico suceso, ayudándoles a superar el día a día y ayudándose a sí mismo a ser mejor persona.

Los pilares dramáticos de esta historia son, por un lado, esos cambios que ocasiona la ausencia de Sam y, por el otro, las terribles consecuencias que éste padece después de su captura en Afganistán. De hecho, gran parte de la película está dedicada a mostrarnos el pasar de los días, semanas y meses tanto para unos como para los otros. Mientras Sam vive un infierno en Afganistán, alejado de su familia, sufriendo una tortura tras otra y sin saber si algún día podrá volver a casa, Tommy procura llenar el hueco dejado por su hermano, reparar los errores del pasado y fortalecer los lazos familiares.

Poco a poco, la oveja negra de la familia deja de ser un extraño. Tommy ayuda en todo lo que puede, juega con las niñas y consigue que Grace vaya derribando el muro que había levantado ante él. De detestarlo pasa a considerarlo un amigo, y de un amigo… bueno, ya se sabe que el roce hace el cariño.

Cuando ya todos empezaban a aceptar la muerte de Sam y a seguir con sus vidas, éste reaparece. Pero su regreso es mucho más amargo de lo esperado. Algo le ha ocurrido en Afganistán. Algo le atormenta y le consume por dentro. Y ese dolor es tan fuerte que empieza a cambiarle. Quién sabe si habrá cambiado para siempre o sólo es cuestión de tiempo que vuelva a ser el de antes.

No hay duda alguna que Sheridan tiene mano maestra con el drama. Aquí construye, de forma muy sobria, una cruda historia sobre los males de la guerra. Y es que la guerra no sólo afecta a aquél que la vive en primera persona sino también a aquellos que le rodean.


Sheridan sabe manejar muy bien las sonrisas y las lágrimas, por lo que no estamos ante un dramón del copón de esos lacrimógenos hasta el hartazgo. Sí es cierto que nos cuenta algo triste y doloroso, pero eso no implica que el director se cebe en los momentos dramáticos, los cuales, sin duda, maneja con medida y sin caer nunca en la lágrima fácil ni en el morbo. Tampoco la infidelidad que nos muestran en el tráiler lo es tanto, ya que en ningún momento van por ahí los tiros. El pilar de la historia no es el triángulo amoroso, precisamente (aunque cartel y tráiler digan lo contrario), pero sí es un hecho que influye en los acontecimientos posteriores a la llegada de Sam.

Amén de una historia bien llevada, creo que el punto de fuerte de la película son las interpretaciones. El trío –nunca mejor dicho- formado por Maguire, Portman y Gyllenhaal es el sustento principal de la historia, y los tres hacen un excelente trabajo.

Por mucho que algunos se hayan empeñado en encasquetarnos a Maguire como un superhéroe (y con resultados nefastos, en mi opinión), está claro que el actor vale para otras cosas. Ya lo demostró en las maravillosas “Pleasantville” y “Las normas de la casa de la sidra”, o también en la muy correcta “Seabiscuit, más allá de la leyenda”, y aquí vuelve a demostrar su valía como actor. Maguire desempeña con total credibilidad y sin caer en histrionismos a los dos Sam; al Sam feliz y bonachón del principio y al Sam traumatizado, desconfiado y amargado del final.

Una actuación que puede servir perfectamente para desquitarse del mal sabor de boca dejado por el famoso y taquillero trepamuros.

Gyllenhaal hace también un buen trabajo, pero resulta evidente que su personaje (la cara más amable entre tanta desgracia) no le brinda la oportunidad de explotar al máximo su vertiente dramática (para eso ya tenemos Brokeback Mountain o la infravalorada Jarhead).

Algo que sí puede hacer Portman, que aparte de estar guapísima, realiza una interpretación muy convincente, y puede que una de las mejores de su carrera.

Estos tres actores son el 80% de la película, y sin ellos, creo que el resultado no hubiera sido el mismo.

Brothers es un buen drama. Quizás no tan contundente y desolador como otros trabajos de Sheridan, pero sin duda se trata de una película que dignifica un poco la palabra “remake”. Y es que cuando éstos caen en buenas manos, la cosa cambia y mucho. Ahora bien, no sé hasta qué punto puede ser útil o de interés a los que ya hayan visto el film original.



Lo mejor: los principales protagonistas (Maguire, Portman y Gyllenhaal)

Lo peor: que se venda la película con el morbo del trío amoroso.


Valoración personal: Buena

4 comentarios:

Chacal dijo...

Coincidimos bastante en una película que me ha sorprendido su pobre éxito tanto de taquilla como de crítica (me imaginaba algún Oscar o sino nominación, pero ni por esas)

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Pues lo de su ausencia en los Oscars a mi también me ha sorprendido después de verla. Sobre todo viendo como a otros los nominan por cualquier papel. Creo que en este caso, al menos Maguire -mejor que el cacareado Jeremy Renner- podría haber sido nominado.

En lineas generales, me parece un buen drama, y también he visto nominadas películas que no pasan de ser meramente correctas (Up In The Air), así que tampoco entiendo la ausencia de la película (pudiéndose este año nominar un total de 10) y del director.

Lo del éxito en taquilla no me extraña. Los dramas, salvo contadas excepciones, no arrasan, y si no tienen el empujon de los Oscars, aún menos.

Saludos ;)

Sam_Loomis dijo...

Yo pensé también que de alguna manera u otra "Brothers" se aparecería en los Oscars. Aunque Tobey Maguire si fue nominado por su papel para un Globo de Oro, que obviamente perdió. Creo que la película, siendo una historia sencilla y concisa fue una que funcionó bastante bien.

Y coincido contigo en el detalle que es una lástima que hayan tomado el aspecto del "trío amoroso" o de la "infidelidad" o lo que sea para tratar de vende la película, cuya historia, va mucho más allá de ese detalle.

¡Saludos!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Creo que también recibió una nominación por la mejor canción original (de los U2)

Me parece poco para lo que es, siendo mucho mejor que muchas de las películas que participaron en los Oscars.

Lo de vender la película con lo que no es, ya es algo habitual en Hollywood. Supongo que con el morbo del trío amoroso creían que venderían más entradas.

Saludos ;)